Mariú se siente encorsetada por la pauta inflacionaria del 18% que el propio gabinete nacional impone pero a la vez deja anacrónica con aumentos en los combustibles y servicios públicos.
Ese contexto es el que tiene el aterrizaje de Lilita Carrió al ahora degradado escenario beligerante en la provincia de Buenos Aires. Allí arremetió contra los rebeldes del gremio y contra la interna bonaerense de Cambiemos. Nada sería gratis.
En tanto, la opinión pública ya no tiene en claro si empuña los índices de precios del INdEC en pos de una gesta que reivindique el salario docente o un pico y pala para demoler la imagen de la gobernadora y allanarle el camino electoral al kirchnerismo en el decisivo distrito bonaerense, condición sine qua non para que Cristina Fernández de Kirchner imponga en la interna peronista, primero, y en el blindaje judicial que espera obtener en las urnas, de octubre en adelante, con proa a 2019.
Lilita ve la oportunidad de reforzar a la golpeada Vidal y seguir esmerilando a Baradel, al que la prolongación indefinida que le trasunta al conflicto gremial le raleó casi la mitad de la base, dicen.
Entonces, la diputada rescata el coraje y la honestidad de María Eugenia Vidal, y vira hacia el interior de Cambiemos para enfrentar la jugada del ideólogo ecuatoriano Durán Barba de armar una lista bonaerense PRO para los comicios, con Jorge Macri (por portación de apellido y ascendiente económico) a la cabeza, que la propia gobernadora disciplinadamente impulsa en el distrito, y de paso vuelve a la carga contra los ministros Cristian Ritondo y Gustavo Ferrari, a quienes asocia a una alianza espuria con tentáculos que llegan hasta la policía bonaerense según Morales Solá en La Nación.
Toda esta ofensiva Carrió la lleva a cabo sin definir si hará el cambio de domicilio hacia la Ciudad o la Provincia para presentarse a la elección, aún tiene pendiente una reunión con Macri donde se definiría su futuro electoral.
La vicepresidenta Gabriela Michetti confirmó ayer (14/3) que la gobernadora bonaerense "estaría planteando" que la lista de candidatos del oficialismo en la provincia para las elecciones legislativas la encabece "una persona que tenga más que ver" con "la historia en equipo del PRO". Opción de la mandataria provincial que, por un lado, afirma que le parece bien, y lo mismo sería si la diputada nacional Elisa Carrió sintiera que puede dar lo mejor de sí al frente de la lista bonaerense de Cambiemos.
Lo más difícil, en todo caso, será conciliar que Lilita acepte que Jorge Macri, a quien vinculó con actos de corrupción, sea el candidato estrella en la provincia, aunque ella se defina como porteña para los comicios en ciernes.