Según contó este lunes Ezequiel Rudman en su columna del diario Ámbito Financiero, lo que piden en Balcarce 50 es un paro sin movilización, es decir, sin gente en la calle. El artículo también consigna que la medida de fuerza podría tener para la Casa Rosada un costado positivo: allí evalúan que podría "descomprimir y ordenar el malestar social, que la semana pasada se manifestó inorgánico y caótico".
¿Cómo podría negociar el Gobierno un paro "friendly"? De eso se habló en la reunión de Gabinete de este lunes. Y si bien no trascendió el contenido total de la charla, sí se habían filtrado más temprano algunas iniciativas.
Según publicó el diario La Nación, el ministerio de Trabajo que conduce Jorge Triaca elaboró un "borrador" que incluye "varias aristas" para seducir a los gremialistas hacia una medida de fuerza de menor impacto, o al menos de un impacto medido.
Tal "borrador" habla desde una ley para fomentar la industria nacional hasta un incremento del auxilio financiero y exenciones impositivas a sectores en crisis. También prevé un mayor intervencionismo estatal en las negociaciones salariales del sector privado, garantizando la eventual reapertura de las paritarias en caso de que la inflación supere el porcentaje acordado entre el gremio y la cámara empresaria.
"El plan oficial para contrarrestar el paro se refuerza además con un eslogan: diálogo permanente", señaló el matutino.
Por otro lado, Triaca recibirá entre el marte y el miércoles a los gremios industriales. Estará con él Francisco Cabrera, titular de la cartera de la Producción, cuya sede fue el punto culminante de la marcha de la semana pasada.
En estos encuentros, Triaca buscará bajar la tensión a través de distintas propuestas. Intentará trabajar con la UOM y el Smata la letra chica de un proyecto de ley que favorecerá a los proveedores nacionales y con el sector de textiles y calzado buscará coordinar un mecanismo de regularización laboral a través de beneficios impositivos, indica La Nación.
Otro ministro que haría su aporte sería Guillermo Dietrich, de Transporte, sector que se vuelve clave a la hora de garantizar el éxito de un paro general: sin colectivos ni trenes no pueden llegar a sus puestos ni siquiera los intencionados en ir a trabajar.