ver más
POD 4 _336x280_violeta

Con este sistema pueden reducirse los accidentes de tránsito

Un nuevo sistema, desarrollado por investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia y la Universidad de Granada, detecta los síntomas de cansancio y situaciones de distracción de los conductores con el fin de evitar accidentes de tránsito.

Un grupo de investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia y la Universidad de Granada desarrolló un nuevo sistema de bajo costo que detecta síntomas de cansancio y situaciones de distracción de los conductores.

Este sistema fue presentado en la 1st EAI International Conference on Future Intelligent Vehicular Technologies, en septiembre de 2016, en Portugal. El trabajo fue premiado como mejor artículo de la conferencia.

Se trata de 4 sensores que controlan diferentes parámetros físicos del conductor y su posición al volante. Con estos datos, el nuevo sistema puede generar señales acústicas para alertar al conductor, si detecta algún tipo de riesgo. En consecuencia, se podrán evitar los accidentes de tránsito.

Los síntomas de la fatiga pueden ser:

-Visión borrosa y aumento del índice de parpadeo

-Ansiedad y cambios en el comportamiento del conductor

-Incremento del número de movimientos para acomodarse en el asiento

-Aumento del tiempo de reacción del conductor ante una determinada situación peligrosa

Jaime Lloret, investigador del Instituto de Investigación para la Gestión Integrada de Zonas Costeras, en el campus de Gandia de la Universidad Politécnica de Valencia afirmó: “Por esta razón, es importante contar con sistemas capaces de detectar estos síntomas, para ayudar a aumentar la seguridad del conductor. Ahora bien, la mayoría de las soluciones actuales se centran en el movimiento de los ojos y la detección de rostros, y nuestro sistema va más allá”.

El sistema está formado por una placa electrónica que actúa como unidad central de procesamiento, 2 sensores de presión ubicados en el volante y otros 2 que miden la temperatura del conductor. Están por duplicado para controlar ambas manos.

También tiene un sensor de luz en el reposacabezas que alertaría de posibles cabezadas al conducir y un dispositivo (zumbador) que genera la alarma acústica si detecta un estado de fatiga o distracción del conductor.

Además, cuenta con un sensor de choque que detecta un frenado repentino y un botón colocado en el volante para resetear el sistema.

Sandra Sendra, investigadora de la Universidad de Granada dijo: “Después de generar una alarma el conductor tiene que deshabilitarla presionando el botón".

Los sensores están conectados a la placa electrónica central, que recibe datos de los sensores cada segundo. Después, los procesa y analiza a través de un algoritmo para verificar si los valores recogidos permanecen dentro de los parámetros normales o seguros.

Cuando alguno de los sensores supera los parámetros, el algoritmo trata de definir si se trata de una falsa alarma o si los sensores registraron una posible situación de fatiga o distracción del conductor del auto. Si ocurre esto último, se activa la señal acústica que sirve de alerta al conductor.

Además, todos los registros quedan almacenados en una tarjeta micro-SD por si es necesario realizar un post-procesado, en caso de accidentes o estudios futuros.

La investigadora Sendra aseguró a 20minutos.es: "Este sistema está solo en fase de pruebas de laboratorio, es un prototipo. Se comprobó en el laboratorio para ver si el sistema era efectivo. Montarlo en un entorno real no es tan fácil. Llevarlo a la práctica implica realizar una serie de pruebas y homologaciones y tener una financiación para poder realizar las pruebas. A medio o largo plazo quizás sí habría un planteamiento de venta, pero a corto plazo no hay nada planeado".

Respecto a su diferencia con otros sistemas manifestó: "La mayoría de sistemas existentes relacionados con los vehículos son sistemas de ayuda a la conducción y no se centran tanto en el estado de los conductores. La gran mayoría de sistemas existentes se basan en el procesado de imágenes como, por ejemplo, la frecuencia de parpadeo del conductor. Sin embargo, este tipo de procesamiento requiere sistemas mucho más sofisticados y más caros".

Y por último, para explicar el bajo costo, dijo: "Podemos conseguir que este sistema sea de bajo coste por el tipo de parámetros que monitorizamos, cuyos datos no requieren procesos especiales para ser tratados, como es el caso del procesado de imágenes. Hablar de precios es relativamente complicado. Puedo facilitar un precio aproximado por coste de material. Sin embargo, no están contemplados otros aspectos como el coste personal y el tiempo invertido en la investigación y en caso de comercializar este sistema como un producto final, habría que pasar una serie de pruebas y homologaciones que también conllevan un coste. En cualquier caso, el coste material de este sistema está en torno a los 20 euros".

Se espera que a futuro el desarrollo incluya mejoras. Los investigadores plantean incluir un pequeño receptor GPS para conocer la posición del auto. También, un módulo de tecnología inalámbrica para conectar el sistema con los smartphones de los conductores para que, en última instancia, el sistema sea capaz de generar una llamada de emergencia.

Los accidentes de tránsito se cobraron 7.268 víctimas en Argentina en 2016, según las estadísticas de la asociación Luchemos por la Vida. Buenos Aires fue la provincia más afectada con 2.211 muertes. Las cifras son alarmantes, sin embargo, en los últimos 4 años descendieron. En 2013 hubo un total de 7.896 víctimas; en 2014, 7.613 y en 2015, 7.472 muertes.

 

 

Más Leídas

Seguí Leyendo