"De esta forma a futuro se lograría el quebranto de nuestra empresa de bandera ante una competencia desleal toda vez la misma compite con la empresa cuyo titular es la familia Macri", explicó en el documento al que tuvo acceso
El Destape.
La denuncia aclara que Colunga fue presidente de MacAir antes de que el grupo Socma venda la aerolínea a Avianca, pero también después, ya que la colombiana lo dejó como CEO de la filial argentina. Por esto, dice el titular de la fundación, Fernando Míguez, que Colunga e Irigoin "obviamente, siguen siendo ambos empleados y testaferros de Macri".La presentación judicial detalla que
"la principal afectada por el arribo de Avianca (que ya adelantó seis aviones y en 2018 tendría 18) sería Aerolíneas Argentinas, ya que el gigante colombiano busca hacerse de los vuelos de cabotaje donde la línea de bandera es líder".
Míguez se concentró en que "
las marchas y contramarchas forman parte de un plan sistémico mediante el cual los denunciados tratan de encubrir la verdadera razón delictiva, como ya paso en otras causas en trámite"."Existen sospechas fundadas de que estamos ante otro conflicto de intereses entre el Presidente y los amigos y socios de su padre", enfatizó. La línea de responsabilidad en la causa incluye a Mauricio Macri, al jefe de Gabinete,
Marcos Peña, y al vicejefe de Gabinete,
Mario Quintana, además de los mencionado Dietrich e Irigoin.
"De la mano del empresario Carlos Colunga –de fuerte llegada a la Casa Rosada– Avianca pretende obtener rutas clave para invertir en la Argentina. Colunga es vicepresidente de Avian Líneas Aéreas, la subsidiara de Avianca que adquirió 12 aviones con la idea de operar las mejores rutas del país. Antes dirigía Mac-Air, la firma de Franco Macri que fue vendida a Avianca", había informado el pasado 23 de diciembre 'Clarín'. De hecho, una de las versiones fuertes sobre la repentina renuncia de Isela Costantini en ese momento fue justamente que se resistió al desembarco privilegiado de Avianca.
"En la Audiencia Pública del 27 de diciembre, Isela iba a plantarse frente a la intención del ANAC y el Ministerio de Transporte de habilitar a nuevos operadores en el mercado. La Ley dice que si el operador instalado en el mercado presenta objeciones fundadas y demuestra que pueden perjudicarse todos (los que están y los que pretenden entrar), el resultado y dictamen final la audiencia cambia. Si el instalado (AR/AU) no presenta objeciones, la audiencia de rutas otorga a los operadores que Lopetegui y Macri auspiciaron para desembarcar en el mercado (Avianca) y a varios low cost. Isela se opuso al ingreso, y la quisieron obligar a que el 27 en la audiencia de rutas tuviera una actitud pasiva frente a los que vienen a comerle el mercado a AR/AU. Frente a la negación de modificar esta postura, el Dietrich y su asesor Lucas Aparicio, obligaron a renunciar a la funcionaria", contó también en ese entonces el informe de Claudio Destefano para empresarios.
Para colmo el análisis final es que el low cost es un "proyecto al fracaso" en este país, pues lo van a tener que terminar subvencionando: "El low cost necesita una demanda que en las rutas domésticas del país no hay, salvo escalas corporativas en horarios pico, o temporadas altas en destinos turísticos que tampoco son demasiados. El modelo low cost funciona bien en Europa (7000 ciudades que mueven turismo y economía), Brasil (con el hub SAO que distribuye a 200 destinos turísticos internacionales de primer nivel) y pará de contar. USA tiene su gran hub en Atlanta, pero operan las grandes líneas americanas y alguna que otra menor. En USA no hay furor por los low cost".