De momento, no ha habido respuesta del Gobierno argentino a esta dura acusación. Pero es evidente que la tensión en la relación bilateral va en escalada.
Gonzales informó que hay "preocupación" por la decisión asumida en Buenos Aires y que se está realizando un seguimiento permanente.
"Estamos a través de la Cancillería, de diferentes instancias del Ejecutivo y de la propia Asamblea haciendo siguiendo con mucha expectativa lo que está pasando y seguramente vamos a llevar adelante algunas iniciativas", anunció.
"Eso nos tiene preocupados porque siento, tras las declaraciones de la señora Bullrich -que más allá de la posibilidad que tienen los países de manera soberana de hacer sus reglas de juego en el tema migratoria-, creo que se han extralimitado con el hecho de salir a estigmatizar, a manifestar rasgos xenofóbicos indisimulables; ha sido lo que nos ha puesto a todos en alerta", cuestionó.
Por su parte, el embajador boliviano Santos Tito informó, según publicó hoy La Razón en su versión impresa, que los datos del Sistema Penitenciario señalan que hay 408 paraguayos, 326 peruanos y 273 bolivianos recluidos en cárceles.
“Según nuestras estimaciones, en Argentina viven un millón de bolivianos. Es decir que los 273 connacionales que están en las cárceles de este país significan el 0,02%, por tanto tenemos al 99,98% trabajando de forma honesta y contribuyendo al desarrollo de Argentina”, insistió.
Recordemos que días atrás, la cancillería de Bolivia citó al embajador argentino para pedir explicaciones sobre el nuevo régimen de controles fronterizos que lanzó el gobierno nacional como medida de seguridad.
El ministro de gobierno interior boliviano, Carlos Romero, aseguró que el funcionario argentino tiene que explicar cómo serán los cambios. “Lamentamos la estigmatización a los ciudadanos bolivianos en Argentina, que coincide con el discurso de Trump. No quisiera pensar que mis colegas sigan esta línea”, expresó.
La ministro de Seguridad, Patricia Bullrich, dijo que Bolivia deberá respetar las decisiones soberanas del Estado argentino y en caso de existir alguna inquietud la deberán canalizar a través de vías diplomáticas.
Bullrich añadió que su ministerio trabaja para mejorar los controles migratorios en la triple frontera de la provincia de Misiones, donde coinciden los límites de Paraguay, Uruguay y Argentina, o La Quiaca, en la provincia de Jujuy, que separa el país de Bolivia.
Al respecto, el ministro Romero dijo que las apreciaciones de Bullrich fueron "desafortunadas" y aseguró que la Cancillería boliviana convocó al embajador argentino en Bolivia, Normando Álvarez, para "pedirle una explicación".
"Cuando se hace una afirmación -y mucho más cuando puede afectar al sentimiento de ciudadanos extranjeros- lo importante sería respaldarlo con datos oficiales, estadísticas, casos, referencias que pudieran objetivar estas afirmaciones que las consideramos graves", afirmó el ministro boliviano.