En diálogo con 'Todo Noticias', el intendente de Traful, Nicolás Lagos, explicó: "En estos pueblos tan chiquitos uno no maneja logísticas de seguridad". "Esto es la primera vez que pasa", expresó en referencia a los incidentes.
Y agregó que las cosas no pasaron a mayores. "El hecho que en un acto presidencial nosotros no podemos opinar en protocolo y seguridad, nos ponemos a disposición de ellos", justificó.
Si bien el sindicato no se adjudicó los piedrazos, el secretario general de ATE Neuquén, Carlos Quintriqueo, aseguró que protagonizaron la manifestación. "Nosotros dijimos que adonde vaya lo íbamos a buscar, por la cantidad de despidos, porque están destruyendo el empleo. Pedimos que cesen los despidos", declaró a 'La Mañana de Neuquén'.
"Lo que se hizo fue intentar escracharlo y hacerle conocer el descontento de los neuquinos. Donde venga, vamos a repudiar la presencia", dijo.
El subsecretario de Seguridad de Neuquén, Gustavo Pereyra, manifestó que el fiscal jefe Fernando Rubio se va a encargar de las diligencias judiciales y que identificaron una cabaña donde se alojaron los agresores, que formarían un grupo de 20 personas, según publica el diario 'Río Negro'. Pereyra también aclaró que de las cuestiones de seguridad se encarga el personal de protocolo de la Nación.
Estos incidentes se suman a la agresión que recibió junto a la gobernadora María Eugenia Vidal en Mar del Plata, y a las amenazas en su contra que registró el Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich. Por este motivo, el Ejecutivo apura la puesta a punto de una camioneta blindada.