El Gobierno dio marcha atrás y subió sólo 50% los topes del monotributo, cuando anteanoche en reunión de interbloque Cambiemos habían anunciado que sería 100%. Por eso, hubo una mini rebelión de los radicales, que terminaron firmando el dictamen en disidencia parcial. “Fue un gesto nada más”, minimizó un diputado de la UCR.
El segundo dictamen en minoría fue del Frente para la Victoria, defendido por Axel Kicillof, con la propuesta de renombrar Ganancias “impuesto a los altos ingresos”, a cobrar al 10% de los trabajadores registrados que ganan más.
Posteriormente siguieron los dictámenes del Frente Renovador de Sergio Massa junto al peronismo del bloque Justicialista y la socialista Alicia Ciciliani; del Frente de Izquierda, y del aliado K Carlos Heller. En ese orden deberán ponerse a consideración en el recinto el martes.
Todos podrían caerse y no haber reforma. Pero, aunque el oficialismo aparece endurecido y salvo gravar el juego, rechazó impuestos a la minería o a la renta financiera que reclama el massismo, se esperan negociaciones el fin de semana para buscar un acuerdo.