La batalla de Okinawa fue el mayor asalto anfibio en la Guerra del Pacífico, cuyo nombre clave era "Operación Iceberg". En la isla de Okinawa, la mayor de las islas Ryūkyū, se combatió durante 82 furiosos días, desde principios de abril hasta mediados de junio de 1945.
Fue la batalla que tuvo más víctimas en toda la 2da. Guerra Mundial: más de 250.000 hombres, mujeres y niños. De ellos, 50.000 fueron soldados estadounidenses.
El objetivo de la operación era apoderarse de la isla de Okinawa, a sólo 550 km. de distancia de Japón para usarla como base para operaciones aéreas en el contexto de una probable invasión del territorio japonés.
Doss era un soldado de 1ra. clase cuando recibió su Medalla, asignado al destacamento médico, 307mo. de Infantería, 77ma. División de Infantería.
Al alistarse voluntariamente en abril de 1942, Doss dejó en claro desde el principio a sus superiores que se negaba tanto a matar como a llevar un arma en combate porque todos somos hijos del mismo Dios: formado en la Iglesia Adventista del 7mo. Día, él dijo a las autoridades militares que cumpliría contra viento y marea con el 6to. mandamiento: "No matarás" (de la lista de los 10 mandamientos de verdad, no la profana versión que inventó la Iglesia Católica Apostólica Romana para ocultar el 4to., que establece el descanso en sábado). Pero que él estaría en el frente de combate para ayudar a quien lo necesitara.
En consecuencia, y luego de muchísimas peripecias, Doss fue enviado al cuerpo médico. Él cumplió su compromiso de ayudar vez tras vez a salvar las vidas de sus compañeros. Él fue herido 3 veces durante la guerra, y padeció tuberculosis, lo que le costó un pulmón.
En mayo de 1945, en el asalto anfibio, un batallón de marines fue enviado a tomar una posición japonesa sobre un acantilado de 120 metros. Tras escalar aquella pared, fueron recibidos por un intenso fuego enemigo.
Doss observó cómo sus compañeros caían y, en lugar de refugiarse, consiguió sacar de aquella ratonera a más de 75 marines heridos, arrastrándolos o cargándolos uno a uno, hasta el borde del acantilado desde donde serían bajados con cuerdas.
Durante varios días continuó atendiendo a los heridos menospreciando el peligro que le rodeaba, hasta que el 21/05/1945, cerca de Shuri, fue alcanzado en las piernas por la metralla de una granada. Cuando estaba a punto de ser evacuado en una camilla, Doss vio a otro soldado que estaba peor que él y dejó la camilla para que la ocupase su compañero.
Luego, él recibió un disparo en un brazo que le fracturó un hueso. Sin conseguir ponerse en pie, herido en un brazo y sin que nadie pudiese ayudarle, tomó un fusil... y lo utilizó para entablillarse el brazo y arrastrarse hasta el hospital de campaña. Doss se había convertido en un símbolo de coraje y determinación.
Dado de baja del ejército en 1946, pasó 5 años en tratamiento médico por sus lesiones y enfermedades, consecuencia de su servicio.
Doss ya había llegado al cine, a través del documental "La Objeción de Conciencia".
Pero ahora Mel Gibson decidió dirigir la biografía del héroe diferente. No se trata del héroe que mata sino el héroe que rescata. Y puede suceder aún en la guerra.