La actriz, quien a lo largo de su carrera ha asumido papeles dramáticos muy comprometidos en cuanto a exigencias actorales, entre ellos y tal vez el más destacado, Camila O´Gorman, en el film 'Camila' de María Luisa Bemberg (1984), por el cual obtuvo los premios como Mejor Actriz en los Festivales Internacionales de Karlovi-Vari (Checoslovaquia) y La Habana (Cuba), compuso en cine otros personajes que le requirieron no menos exigencias, como el de 'El arreglo', de Fernando Ayala (1983), Tacos altos de Sergio Renán (1985), 'Sur', de Fernando Solanas (1988), o más cerca en el tiempo, 'Roma', de Adolfo Aristarain (2004) y el conmovedor monólogo 'Vergüenza', que interpretó en el corto que Alejandro Doria dirigió para el film 18-J (2004).