“Este es un deseo muy fuerte del Papa, que lo tiene en el centro de su corazón. Desde el inicio él convocó a los jugadores para que lo ayuden a favor de la paz, el bien más importante de toda sociedad. El Papa está muy preocupado por lo que llama una ‘tercera guerra mundial en cuotas’. La paz se tiene que construir cada día, con hechos y con ejemplos. El Papa considera que los atletas son quienes tienen mayor influjo en las sociedades, los llama a ellos ante todo para que den un ejemplo de virtud como jugadores”, explicó el vicepresidente de la fundación Scholas, el arzobispo argentino Marcelo Sánchez Sorondo.
Por su parte, José María Del Corral ilustró el programa Futbol con Valores (FutVal)y aseguró que el Papa “es futbolero, fue futbolero y será futbolero” pero, sobre todo, que cree en el deporte como “herramienta de integración por excelencia".
Mirando a los futbolistas a su lado exclamó: “Como docente los necesito a ellos, sin ellos no podemos con los chicos, porque los chicos los miran a ellos. Nos escuchan a los docentes, a veces, no siempre, pero siempre los miran a ellos. Lo que hagan o dejen de hacer por los chicos será ejemplo y educación”.
En la conferencia también tomaron la palabra los representantes de las instituciones que se dividirán la recaudación del partido por la paz. Se trata de Unitalsi, el organismo que desde hace más de 100 años se dedica a asistir material y espiritualmente a enfermos; la AmLib, “Amore e Libertà” y el Centro Deportivo Italiano, que utilizará los recursos para restablecer las instalaciones deportivas afectadas por el más reciente terremoto que golpeó el centro de Italia.
“Tenemos que aprovechar del futbol que es, para todos, uno de los deportes más admirados, debemos aprovechar eso para ayudar. Este partido será para nosotros más importante de los que jugamos cada domingo por los tres puntos, por que la paz falta en el mundo. Si todos estamos unidos, los jugadores y aficionados, será un partido estupendo”, dijo Diego Perotti.
# El rechazo del Papa a la donación de Macri y la crisis de Scholas
La fundación Scholas Occurrentes es una red mundial educativa que pretende promover la vinculación entre escuelas de todo el mundo, compartir proyectos, establecer alianzas y cooperación, con la intención de favorecer a las escuelas de menores recursos propiciando una educación sin excluidos.
Los antecedentes de la iniciativa se remontan al tiempo en que Jorge Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires y bajo el lema de “Escuelas hermanas” impulsó una línea de acción que denominó “unir escuelas, deportes populares y solidaridad”.
Desde agosto de 2015, con Bergoglio devenido en papa Francisco, la fundación tiene reconocimiento legal del Vaticano y cuenta con un directorio integrado por 3 argentinos: el arzobispo Marcelo Sánchez Sorondo, José María del Corral y Enrique Palmeyro.
En 2014, a instancias de la hoy ex presidenta Cristina Fernández, el Congreso sancionó la Ley N°26.985 declarando de “interés nacional” el proyecto.
En junio pasado, El Vaticano confirmó la suspensión del partido por la Paz que se iba a jugar en el estadio Único, de la ciudad de La Plata, capital bonaerense. Desde la Fundación Scholas Occurrentes señalaron que la decisión la tomó el propio pontífice Francisco y, según trascendió, sería una derivación de la famosa donación del gobierno argentino a la entidad, por $ 16 millones.
Dicen que al Papa le molestó que la donación no le fue comunicada oficialmente, sino que se enteró del decreto firmado por Macri a través de los medios de comunicación. Y Bergoglio les habría reprochado a Palmeyro y a del Corral que hay otras necesidades más urgentes a las que el Gobierno argentino debería atender.
La molestia del Papa no se centró sólo en el donativo, cercano al millón de dólares y considerado como demasiado elevado en un contexto económico argentino de ajuste y “tarifazo”. Tampoco le cayó muy bien a Bergoglio enterarse que para el último congreso internacional la cúpula completa de Scholas viajó, de Roma a Buenos Aires, cómodamente en primera clase. Fueron 11 pasajes en Air Europa, la misma empresa con la cual la fundación firmó un acuerdo algunos meses atrás. La misma línea que tiene, en uno de sus aviones y bien visible, un logo de la obra creada por Francisco (ver notas relacionadas).