"Muy probablemente el consumo haya dejado de caer en agosto y hay levísimas tasas de crecimiento en inversión y en exportaciones que no alcanzan para asegurar que hemos iniciado el crecimiento pero sí para salir de la recesión”, añadió.
Ante este escenario, Broda estimó que el crecimiento para el año que viene se va a ubicar entre el 3% y el 4% y se va a dar en el segundo y tercer trimestre.
Además, dijo: "Macri, probablemente por su formación, por su equipo con predominio de los objetivos políticos, no se ve a sí mismo como punto de inflexión en la historia. Entonces aquellos que creímos que esto podía ser el punto de inflexión de la historia, sin acentuar las tintas para que vuelva el populismo, sentimos cierto sentimiento de desazón existe”.
El economista también opinó sobre las discrepancias entre el ministro de Economía Alfonso Prat-Gay y el presidente del Banco Central Federico Sturzenegger.
"En principio tiene razón Sturzenegger, aunque su posición tampoco es demasiado sólida viendo la experiencia del mundo. Argentina ha elegido una muy gradual estrategia para bajar la inflación”, indicó.
Y en contraposición a las declaraciones de Prat-Gay, afirmó: "De ninguna manera Argentina ha superado el problema de la inflación, es un problema serio, tanto que se está demorando la decisión de poder conocer cuál va a ser la meta para el año que viene."
En este sentido, Broda agregó que si bien la tasa de agosto va a ser baja esto “no representa un triunfo” y cuestionó que “sólo con política monetaria se llega a una inflación normal”
“Con tasas tan altas no hay experiencias que con política monetaria solamente se logra llegar al 5%. En todos los casos del mundo se la ha acompañado de cierta austeridad fiscal y un intento de coordinar expectativas”, apuntó.
Por otra parte, consideró que "el anterior gobierno dejó una herencia positiva que es baja deuda sobre el PBI". "El problema es que estamos aumentando rápidamente esa baja deuda. Hemos regresado a ese deporte nacional, que es el endeudamiento masivo", dijo.