Y añadió: "Las rivalidades y rencores deben quedarse en el pasado. Hoy, más que nunca, lamentamos tanta muerte y dolor ocasionados por la guerra. Hoy, más que nunca, queremos abrazarlos como compatriotas y comenzar a trabajar unidos por la nueva Colombia".
Durante la lectura de la declaración, tras la que no admitió preguntas, Timochenko estuvo flanqueado por los miembros de la delegación negociadora de la insurgencia que ha participado en los diálogos de La Habana. Tras casi cuatro años de conversaciones, los equipos negociadores del Gobierno de Colombia y las FARC anunciaron el 24 de agosto desde la capital cubana que habían alcanzado un acuerdo definitivo de paz.
"Hoy, más que nunca, lamentamos tanta muerte y dolor ocasionados por la guerra. Hoy, más que nunca, queremos abrazarlos como compatriotas"
Las FARC, subrayó Timochenko, cumplirán "rigurosamente" los compromisos pactados, entre ellos su conversión en movimiento político legal, la reincorporación a la vida civil y la concesión de justicia y reparación para las víctimas.
"El acuerdo abrió paso a la posibilidad cierta de que, en adelante, en Colombia sean los hijos quienes acudan al sepelio de sus padres fallecidos por obra de la vejez. Nunca más padres enterrando a sus hijos e hijas caídos en la guerra", sostuvo este domingo el líder de las FARC.
A la espera de la rúbrica formal del acuerdo final, los colombianos tendrán la última palabra sobre la paz, ya que el documento pactado -de casi 300 páginas- será sometido a aprobación popular en un plebiscito convocado para el próximo 2 de octubre.
Por su parte, el presidente colombiano Juan Manuel Santos, aseguró que se trata "ni más ni menos que del fin de la guerra". Sin embargo, indicó que "la Fuerza Pública seguirá persiguiendo a los grupos criminales que continúan al margen de la ley, delinquiendo y atacando a la población civil".
El gobierno colombiano será el encargado de dotar al Ejército y a las FARC de los elementos de comunicación necesarios (radios, equipos satelitales y bandas UHF, VHF) para la coordinación de las actividades que garanticen el acuerdo de paz alcanzado.