“Creemos que mientras más cerca esté Francisco de Argentina, al revés de la canciller Malcorra, va a estar más el derecho a la tierra, al trabajo y al techo”, añadió.
La idea es, según Valdés, conseguir que el Santo Padre pise suelo patrio en 2017, lo cual sería, a todas luces, negativo para el Gobierno, que estará embarcado en la campaña electoral para las legislativas de ese año.
“Yo trabajo para que el papa venga en 2017, cuando tiene previsto llegar a Brasil para los 300 años de la Virgen de Aparecida. Que haga las ceremonias que correspondan allí y después vengan a Uruguay y a la Argentina, que en algún momento habíamos trabajado esa hipótesis de viaje”, indicó el ex funcionario de Relaciones Exteriores.