Pero ahora es casi seguro campeón de la máxima categoría. Jugará la próxima Champions League. Nadie lo puede creer. Ni siquiera el consorcio Asiática de Fútbol Inversiones (AFI) liderada por el tailandés Vichai Raksriaksorn y su hijo Aiyawatt, de King Power Group, que le compraron el club al ex-presidente del Portsmouth, el serbio estadounidense Milan Mandarić. Pero éste es accionista de AFI y sigue siendo el titular del club y también del Olimpija Ljubljana, de Eslovenia. Antes él fue dueño del club belga R. Charleroi S.C., y del francés OGC Nice. Y estuvo preso en 2007 acusado de corrupción en el fútbol, aunque luego se levantaron los cargos.
Si el Tottenham no le gana al Chelsea, Leicester es campeón. De lo contrario tendrá que ganarle al Everton.
Claudio Ranieri, el entrenador, dice que no le importa lo que haga el Tottenham: "Estaré volando de regreso de Italia porque voy a comer con mi madre, que tiene 96 años, así que seré el último hombre en saber el resultado del partido. Yo quiero ganar la Premier League. No me importa cuándo. Me he metido en la cabeza que el Tottenham va a ganar sus 3 partidos, así que ahora sólo nos importa nuestro encuentro contra el Everton".
Para la Premier League 2014/15, el Leicester se reforzó con Leonardo Ulloa, la estrella croata Andrej Kramaric y Esteban Cambiasso. Pero luego de un aupicioso inicio entró en una terrible racha de 11 partidos sin ganar, con un solitario empate sin goles frente al Sunderland en la jornada 12: ocupó la última ubicación de la tabla durante 180 largos y vergonzosos días.
El descenso se veía casi inevitable. Pero en la jornada 31 derrotó al West Ham United Football Club, luego al West Bromwich, más tarde al Swansea City, después al Burnley: zafó.
Y hasta goleó 5-1 al Queens Park Rangers.
Para la temporada 2015-2016, decidió despedir al entrenador Nigel Pearson y contratar a Claudio Ranieri. A la vez incorporó al defensor austríaco Christian Fuchs, procedente del Schalke 04; al delantero japonés Shinji Okazaki, del Mainz 05; al mediocampista francés N'Golo Kanté del Caen; al defensor francotunecino Yohan Benalouane, del Atalanta; y como fichaje estrella al capitán de la selección de Suiza, Gökhan İnler, procedente del Nápoles. Además consiguió a Nathan Dyer, del Swansea City. Se fueron el mediocampista Nick Powell, que regresó al Manchester United; y Esteban Cambiasso, quien fichó para el Olympiakos.
Una alineación típica de Leicester City es Kasper Schmeichel en el arco, una línea de 4 con Fuchs por la izquierda, Morgan y Huth en la central y Danny Simpson por derecha. En el medio juega con doble 5 (N’Golo Kante y Danny Drinkwater) y 2 volantes por las bandas (Marc Albrighton y Riyad Mahrez). Adelante el goleador en racha Jamie Vardy, y Shinji Okazaki (a veces Leonardo Ulloa), quien funciona como enganche. En verdad, es un 4-4-2 clásico.