En los considerandos de la norma es clara la razón de la modificación y la importancia que le está dando el gobierno de Macri al tema: “Que por las razones antedichas la expansión del uso de las fuentes renovables de energía destinadas a la producción de energía eléctrica, constituye una cuestión de máxima prioridad para el PODER EJECUTIVO NACIONAL y una política de Estado de largo plazo con aptitud para asegurar los beneficios de energías limpias para el país y para todos sus habitantes”.
El decreto reglamentario, de aspectos básicamente técnicos, clarifica las reglas de juego en el sector, las obligaciones del Estado, de los inversionistas y las condiciones de financiamiento, entre otros aspectos.
La cuestión de fondo acerca de la energía la explica muy bien el portal Energía Estratégica, que viene siguiendo de cerca el tema: “Si no se impulsa el empleo de tecnologías basadas en fuentes renovables (hídrica, eólica, solar, biomasa, etc.) y en la nuclear, en Argentina la demanda de energía eléctrica continuará cubriéndose con aquellas que emplean combustibles fósiles (gas natural y derivados del petróleo), sin así poder reducir la emisión de gases nocivos a la atmósfera como se pretende”, advierte Guillermo Malinow.
“Al año 2035 se duplicaría la demanda actual de energía eléctrica del Mercado Eléctrico Mayorista por pasar de un valor final estimado para el año 2015 del orden de 135.800 GWh/año a un valor proyectado de 270.200 GWh/año. Es decir que al parque de generación debería adicionarse nuevo equipamiento que permita generar una energía media del orden de 135.000 GWh/año. Si no se impulsa el empleo de tecnologías basadas en fuentes renovables (hídrica, eólica, solar, biomasa, etc.) y en la nuclear, la demanda continuará cubriéndose con centrales térmicas, consumiendo cada vez más gas natural y derivados del petróleo”, advierte el especialista en hidroelectricidad.
La Ley 27.191 modificatoria de la ley 26.190 establece que para el año 2017 las energías renovables deben cubrir el 8% del consumo de energía eléctrica nacional debiendo alcanzar el 20% del mismo para el año 2025.
Concluye Malinow en su artículo: “ Todo ello representará un esfuerzo técnico, económico, financiero y de gestión mayúsculo que redundará sin dudas en un positivo efecto macroeconómico con un fuerte impacto en la economía del país, por la incorporación de nuevas fuentes de trabajo con gran demanda de insumos de origen nacional, personal técnico calificado y en muchos casos mano de obra intensiva ”.
La primera aproximación de los inversores extranjeros a la Argentina para avanzar en proyectos de energía eólica ocurrió a principios de marzo con la visita de una delegación de la Global Wind Energy Council (GWEC) con el objetivo de tomar contactos con funcionarios del Gobierno Nacional, autoridades provinciales y diversos actores locales vinculados a la industria eólica.
La delegación estuvo compuesta por cerca de 30 empresas vinculadas a fabricación de equipamientos, fondos de inversión, desarrolladores y proveedores de servicios para esta industria que durante 2015 creció un 17% en su potencia global, alcanzando la marca de 432 GW. La eólica es una de las ramas más poderosas dentro de la industria de las renovables, la que en su conjunto movilizó inversiones por unos u$s 270 mil millones sólo en 2014, destacó el diputado Juan Carlos Villalonga, el bloque PRO.
En tanto, el estudio jurídico Beretta Godoy indicó que se ha triplicado el número de consultas por parte de inversores extranjeros en materia de energías renovables, durante el primer trimestre del año y con la llegada de Macri a la presidencia, con la salvedad de que esperaban la reglamentación de la Ley 27.191, lo que ocurrió finalmente hoy (31/3) y podría terminar de despejar dudas y dar inicio a los negocios concretos.