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Cruyff no pudo con el cáncer de pulmón

Johan Cruyff (Amsterdam, 25/04/1947 - Barcelona, 24/03/2016) falleció víctima de un cáncer de pulmón, contra el que luchaba desde el pasado mes de octubre. La familia del técnico comunicó la triste noticia a través de la página web oficial del holandés, "Johan Cruyff (68) ha fallecido en Barcelona, rodeado de su familia después de una dura lucha contra el cáncer" y pidió "con gran tristeza que se respete la privacidad de la familia durante su tiempo de duelo". En octubre 2015, Cruyff hizo público que padecía un cáncer de pulmón. Desde entonces, el holandés había reducido sus apariciones públicas. Retirado profesionalmente desde 1996, el 'alma mater' del 'Dream Team' catalán había dedicado todos sus esfuerzos desde entonces a la Fundación Johan Cruyff. En un artículo publicado en su página web hace poco más de un mes, el holandés aseguraba que "estoy ganando el partido 2-0". Lamentablemente, él no ha podido ganar el partido.

Hendrik Johannes Cruijff, conocido como Johan Cruyff fue un futbolista holandés, entrenador del FC Barcelona, presidente de honor del FC Barcelona y colaborador de la federación catalana en proyectos deportivos y sociales. Su apellido se escribe Cruijff, pero se popularizó como Cruyff debido a su apariencia más sencilla, aunque también llegaron a verse las versiones Kruyff y Kruijff.

Él fue el más famoso exponente de la filosofía de fútbol conocida como "fútbol total", desarrollada por Rinus Michels.

Cruijff creció en un barrio en las afueras de Ámsterdam, a medio kilómetro del campo del Ajax. Hijo de Hermanus Cornelius Cruijff, dueño de una verdulería, y de Petronella Bernarda Draaijer, que ayudaba en la tienda y en casa.

El 08/07/1959, cuando tenía 12 años, su padre falleció de un ataque al corazón. Y 1 año después abandonó los estudios para dedicarse al fútbol. Otro año más y encontraría una nueva figura paterna en el cuidador del campo del Ajax al que ayudaba en su trabajo.

El entrenador Rinus Michels preparó un programa de ejercicio físico para Johan, concebido para desarrollar su complexión endeble. Dentro de la estructura del Ajax pasó rápidamente por todas las categorías inferiores (incluidos trabajos como el de limpiabotas y cuidador del vestuario), hasta el plantel titular, por recomendación de Vic Buckingham, debutando a los 17 años.

Cruyff fue el impulsor de los éxitos del Ajax de mediados de los años '60 hasta inicios de los años '70.

Cruyff comenzó realmente a ganarse un puesto en la temporada 1965-1966, con 25 goles en 23 partidos y el Ajax ganó el Campeonato de Liga.

En la temporada 1966-1967 el Ajax volvió a ganar el Campeonato de Liga, pero también ganó la Copa de los Países Bajos, y Johan terminó la temporada como el máximo goleador de la Eredivisie con 33 goles.

En la temporada 1967-1968, Cruyff ganó la liga por 3er. año consecutivo. El 28/05/1969, Cruyff participó en su 1ra. final de la Copa de Europa contra el AC Milan, pero el equipo italiano ganó 4-1.

En la temporada 1969-1970, Johan ganó su 2do. 'doblete' de Liga y Copa, pero al comienzo de la temporada 1970-1971 Cruyff sufrió una larga lesión en la ingle. Cuando regresó, contra el PSV, la casaca N°9 ya estaba siendo usada por Gerrie Mühren, y él vistió la N°14, porque en los años 070 no existían las camisetas personalizadas. Tampoco los números superiores al 11 para los jugadores titulares. La prensa holandesa sostuvo que parecía que Cruyff estaba recuperado, excepto el N°14 en su espalda. La superstición del jugador, y su rebeldía ante la prensa, hicieron que desde entonces fuese su número permanente.

Otra curiosidad: al finalizar el Mundial FIFA de 1974 (Holanda perdió la final ante Alemania pero en el promedio del torneo fue mucho mejor equipo), Johan amenazó con no volver a disputar otro mundial, pues no estaba de acuerdo con las concentraciones. A esto se sumó la situación política de Argentina en el momento de la disputa del Mundial de 1978, con graves violaciones a los derechos humanos. En protesta, varios jugadores entre ellos Cruyff, renunciaron a jugar el torneo (Holanda perdió la final contra la Argentina).

Los 3 motivos por los que Johan decidió no participar fueron:

> la violación de derechos humanos que realizaba la dictadura militar,

> el miedo a un posible secuestro (su familia había sufirdo uno), y

> hubo un desacuerdo económico con Adidas para vestir su camiseta. En el Mundial 1974, él vistió una camiseta con 2 rayas de la marca que lo patrocinaba, Puma, y el resto de compañeros lucieron las 3 rayas de Adidas.

Cruyff estaba casado desde el 01/12/968 con Danny Coster, hija del empresario Cor Coster. Tuvo 3 hijos. La familia vivía en Barcelona desde 1973, con un periodo de interrupción desde diciembre de 1981 hasta enero de 1988, cuando vivieron en Vinkeveen, Holanda.

Él jugó 10 temporadas en el equipo profesional del Ajax Ámsterdam, fichando en 1973 por el FC Barcelona, del que se marcharía en 1978 hacia la Liga Estadounidense de Fútbol, donde estuvo 3 temporadas, intercaladas con 1 temporada en el Levante UD de la 2da. División de España, para regresar en 1981 a la liga holandesa con 2 temporadas en el Ajax y 1 en el Feyenoord de Rotterdam (tenía 37 años).

En 1984, tras retirarse como jugador de los terrenos de juego, Cruyff se convirtió en entrenador del Ajax y más tarde en entrenador del FC Barcelona, clubes de los que fue un influyente asesor permanente.

El tabaco

Cruyff murió de cáncer del pulmón. Dicen que llegó a fumar 20 cigarrillos diarios, una enormidad para un jugador de alta competición. "En mi vida he tenido dos grandes vicios:fumar y jugar a fútbol. El fútbol me lo dio todo. En cambio,fumar casi me lo quita". Con esta frase Cruyff explicaba su adicción al tabaco. Tal era su vicio que en su época de jugador siempre fumaba Camel sin filtro en el entretiempo de los partidos.

Tras jugar su primer partido con el Barcelona, Cruyff se encendió un cigarrillo en el túnel de vestuarios y otro más al salir de la ducha. No le importaba que la gente supiese que fumaba. Se sentía intocable, era un estrella, el futbolista más influyente de su época pero no siempre fue así. En su primer año en el Ajax intentaba ocultar su adicción al tabaco.

"Un día,en el autobús,Cruyff estaba con un cigarrillo y el entrenador Rinus Michel le vio desde la otra punta. Se acercó y se puso a su lado,por lo que Johan escondió el cigarrillo en el bolsillo. Pasados dos minutos,¡se quemó la mano! Fue muy divertido", cuenta Sjaak Swart, delantero del Ajax desde 1956 a 1973.

Cuando a Cruyff le pidieron su opinión sobre los futbolistas fumadores a su cargo, el entonces técnico holandés fue tajante: "Si son tan buenos como yo,que hagan lo que quieran".

A finales de febrero de 1991 y ya como entrenador del Barcelona, Cruyff fue intervenido a corazón abierto tras sufrir una insuficiencia coronaria en fase aguda. El doctor Mario Petit aseguró que el holandés sólo podría volver a entrenar si dejaba de fumar.

"No fumo porque me dijeron que si seguía fumando me moriría", reconoció Cruyff posteriormente. Así, los cigarros de Camel fueron sustituidos por los famosos Chupa-chups. Se hizo habitual verle en los banquillos, dando instrucciones al Dream Team, no con un cigarro en la boca sino con un Chupa-chups. Una imagen inolvidable aunque el daño ya era irreparable en sus pulmones.

Algunas descripciones bonitas de Ramón Besa en el obituario del diario español El País:

"Johan Cruyff ha muerto deprisa, que no corriendo, y sin avisar pero tampoco de improviso, de la misma manera que vivía el fútbol y entendía la vida, con una sonrisa, un Chupa-Chups en la boca y un cáncer en el pulmón, siempre arrebatador y a veces tan obvio que daban ganas de llevarle la contraria, simplemente para discutir, como cuando contaba que el blanco es un color que solo funciona por oposición, y no se refería necesariamente al Madrid.

Quien más quien menos, le acababa de ver, paseando por la calle o en el aeropuerto, convencidos todos de que estaba ganando el partido por 2-0, porque así lo había dicho, y la mayoría le creía, por más que en cada conversación siempre aparecía el rompepelotas que aseguraba saber de cierto que convenía prepararse más pronto que tarde para el adiós del Flaco. Y se ha ido en Jueves Santo seguramente porque sabía que el viernes no salen los diarios en Cataluña.

Así de singular era Cruyff. Igual no quería necrológicas, ni en el papel ni en internet, tampoco pretendía que se organizara un cortejo fúnebre, y menos le apetecían las plañideras, alegre y directo como era, portavoz incluso de sus noticias, a su manera incluso de una muerte que ahora hasta se anuncia en los paquetes de Camel. Nadie habló nunca tan claro como Cruyff. No dominaba ningún idioma y sin embargo le entendían en todos los sitios, circunstancia que le dispensó de expresarse en catalán, incluso en la Plaça Sant Jaume. (...)".

Reflexiones de Cruyff:

> "Juega como si nunca pudieses cometer un error, pero no te sorprendas cuando lo hagas"

> "Si tú tienes el balón el rival no te puede marcar".

> "Todos los entrenadores hablan sobre movimiento, sobre correr mucho. Yo digo que no es necesario correr tanto. El fútbol es un juego que se juega con cerebro. Debes estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Ni demasiado pronto, ni demasiado tarde".

> "Al fútbol siempre debe jugarse de manera atractiva. Debes jugar de manera ofensiva, debes ser un espectáculo".

> "Cuando vas ganando 4-0 y quedan 10 minutos de partido, es mejor dar al poste un par de veces para que el público grite 'ooooh'. Siempre me ha encantado ese sonido cuando la pelota da con fuerza al poste".

> "Si el equipo contrario tiene un jugador inteligente que se desmarca muy bien, siempre optamos por la solución más sencilla: Que no le marque nadie, al menos no se desmarcará".

> "No soy creyente. En España, los 22 jugadores se santiguan antes de salir al campo. Si eso resultara, siempre sería empate".

> "Mis delanteros sólo deben correr 15 metros, a no ser que sean estúpidos o estén duermiendo".

> "Todo el mundo sabe jugar al fútbol si le dejas 5 metros de espacio".

> "El dinero debe estar en el campo, no en el banco".

> "Salid y disfrutad. Prefiero ganar 5-4 a 1-0".

> "Se me pone la gallina de piel".

> "Un palomo no hace verano".

El recuerdo de Joan Laporta

El ex presidente del FC Barcelona y amigo personal de Cruyff lo despidió así:

“Todo empieza aquel maravilloso verano del '73 cuando finalmente Armand Carabén llega de Holanda con Johan. El Barça de Montal había fichado al mejor jugador del mundo, la estrella del Ajax y de la Naranja Mecánica, la selección holandesa dirigida por uno de nuestros mejores entrenadores, Rinus Michels. Cruyff llegó acompañado de su mujer, una rubia guapísima que nos enamoró a todos los culés, llevando en brazos a la Chantal, la maravillosa Chantal. Pelo a lo Beatles, vaqueros acampanados, camisa de cuello grande ... Los modernos años setenta, de modernidad y libertad, llegaban a Catalunya con Johan, que además de formidable jugador fue un defensor de los derechos de los jugadores, pionero en la monetarización de los derechos de imagen. Recuerdan el anuncio de pinturas Bruguer, Danny pintando y Johan entrenando ...

Johan transformó el fútbol en arte. Cambio de ritmo, elegante corriendo y saltando, parando la pelota, jugando con el exterior ... Un líder indiscutible. Era el mejor. Desde su primer partido en casa contra el Granada el Barça no perdió ningún partido hasta que fuimos matemáticamente campeones en Gijón ante el Sporting, el partido del “Mamita campeonamos” que dijo el Cholo Sotil. La primera Liga después de 14 años de pasar hambre como cantaba La Trinca, y con un 0-5 en el Bernabéu! Los chiquillos de mi generación nos peinábamos como él, intentábamos jugar como él, queríamos correr como él ... Era el ídolo. Nuestro ídolo. Después de sufrir muchos años, gracias a Cruyff podíamos ir a la escuela con la cabeza bien alta. A mí me gustaba tanto, que sólo ver como salía al campo ya tenía bastante. Verlo jugar era un privilegio y todo un espectáculo.

Un espectáculo que continuó como entrenador. Y fue el mejor, nuevamente. Valiente como nadie, implantó el sistema genuino de jugar al fútbol que ha hecho del Barça el mejor equipo del mundo. Control de balón, juego de posición, presión para recuperar el esférico ... Atacar y dar espectáculo. Entre muchos otros títulos, las cuatro Ligas consecutivas y la primera Copa de Europa, la de Wembley 92. El poste del Stoichkov, el xap-xap de Salinas y finalmente, minuto 111 ... falta a Eusebio , toca Hristo, la para Bakero y cacao de Koeman. Gol. Pep con el 10 a la espalda celebrando con toda una piña de jugadores, Johan saltando la valla dando instrucciones y el Alexanco levantando la primera Copa de Europa con la azulgrana. Un estallido de alegría de los culés, que liberamos sentimientos, emociones y deseos de hacía muchos años, y un grito de justicia y de libertad para todo un pueblo.

Recuerdo que con mis amigos Rafa y Xavi salíamos corriendo de l’Estadi al acabar los partidos para escuchar sus declaraciones. Nos divertíamos tanto como en el partido. De hecho, el encuentro no terminaba hasta que Johan no hablaba en la sala de prensa. “En un momento dado” ..., “un paloma no hace verano” ..., “vamos primeros porque tenemos más puntos positivos”, o cuando después de que el Zaragoza nos metiera 6 en la Romareda dijo que “ahora estoy segura de que vamos a ganar la liga “. El maestro era un genio de la comunicación. Era nuestra referencia porque era el mejor y porque era un alma libre con una filosofía de vida que la aplicamos a nuestras vidas, profesionales y personales, y diría que también todo el país, que adoptó moral de victoria, de creer que se puede ganar haciendo las cosas bien, basándonos en la excelencia, en preferir ser los mejores que los primeros, en ganar por 6 a 5 que por 1 a 0. En definitiva, en ser queridos y admirados. Y es que Johan era querido y admirado por todas las personas de buena fe. Era un genio universal, un innovador, un revolucionario. El nos hizo mejores. Y le estaremos eternamente agradecidos.

Le conocí personalmente cuando Armand Carabén le llevó al hotel Majestic para apoyar el Elefant Blau. Hasta entonces, la vez que lo había tenido más cerca fue en 1974 cuando le pedí un autógrafo después de un entrenamiento. En el Majestic, le recuerdo apoyándonos ante miles de culés que le aplaudían. Nos quedamos charlando un buen rato con Armand y me impresionó su personalidad, su serenidad y su simpatía. Siempre recuerdo su imagen con cazadora vaquera y con mi hijo Pol en brazos. Me sentí muy honrado.

Unos años después, ahora hace quince, en el entierro de Armand, Johan me dijo que le gustaría verme y hablar. Armand le había hablado de mí y me quería conocer. Además del dolor que sentía por la muerte de mi maestro y amigo, por un momento recuerdo que sufrí por lo que decía Alfred Julbe, que a veces es mejor no conocer demasiado el ídolo por miedo a perder el mito ... Y nada más lejos de eso. No sólo la figura mítica de Johan se agrandó, sino que pude conocer a la persona. Johan era mucho mejor que el mito. Valiente, decidido noble, divertido, pícaro. Siempre interesándose por todos, siempre dispuesto a ayudar desinteresadamente. Siempre optimista. Decía que la suerte es tener cu idado de los detalles.

Johan es el único socio del Barça que ha sido jugador, entrenador, Balón de Oro e inspirador del modelo de club que adoptamos en 2003. Él me recomendó a Txiki de secretario técnico y a Frank de entrenador y él me dijo que Pep estaba listo para entrenar al primer equipo. Por todos estos motivos mi junta directiva y yo le convencimos de que fuera Presidente de Honor del Club. Decía que no era necesario, pero lo aceptó con agradecimiento. Creo que le hacía ilusión. Pequeñas miserias humanas, pero, conllevaron que al cabo de un tiempo retornara, por dignidad, la insignia de honor.

Aunque mucha gente no lo sabe, Johan tenía un gran respeto por la lengua catalana. Tanto, que nos decía que prefería no hablarla para no estropearla. Y su hijo Jordi, riendo, añadía que como profesor de idiomas su padre no se ganaría la vida ... Precisamente cuando nació Jordi, Johan quiso inscribirlo en el registro civil con el nombre en catalán. Ante la negativa del funcionario de turno, que le exigía que le pusiera Jorge -un hecho que Cruyff no entendía como podía pasar en pleno 1974- Johan hizo un regate de los suyos y le dijo: “Pues ponedle Johan Jordi “. Jordi Cruyff ... qué mérito ser hijo del mejor y ver cómo maduró. Cuánto orgullo, amor y confianza sentía Johan por él y por sus hijas, Chantal y Susila.

También recuerdo que en su etapa de entrenador pidió a jugadores de la cantera como Carles Busquets o Guillermo Amor que se expresaran en catalán públicamente. Y lo hicieron. Johan creía que los deportistas estaban más capacitados que nadie para aprender. Y él, el primero. Cuando sacaba el tema de los deportistas y la necesidad de que estudiaran, recuerdo que Pep, Txiki y Alexanko se miraban como diciendo: “Ya estamos otra vez! ... Nos hará ir al cole de nuevo ...” . Y reíamos.

Johan estaba absolutamente integrado en Catalunya y lo demuestra el hecho de que sus hijos y nietos hayan nacido aquí, o que aceptara el cargo de seleccionador nacional catalán aún sabiendo lo que representaba y las críticas que recibiría. Aunque muchas veces no entendía que los catalanes no fuéramos independientes si realmente esta era nuestra voluntad (decía aquello que ‘si queréis independencia, hágalo’), en los últimos tiempos estaba sorprendido del cambio de mentalidad colectiva. Se definía como “social”, y yo añadiría que era muy sociable con la gente, con su gente, ya fuera en Barcelona, ​​en Seva, el Montanyà. Disfrutaba del contacto directo con los amigos. Como añoro aquellas comidas interminables en una pescadería-restaurante de Gracia. ¡Como nos lo pasábamos en aquellos inolvidables encuentros! Y como añoraremos las cenas de verano en el Golf del Montanyà, con Danny y Marjolijn de anfitrionas, donde nos reuníamos los más cruyffistas . La mejor noche de cada verano. Johan siempre estaba. Cuando tenías un problema lo tenías al lado. Y es que valoraba mucho el sentido de la amistad. Y la familia, sobre todo la familia, lo más importante para él. Su relación con Danny ha sido un ejemplo para todos. De hecho, pienso que sin Danny, Johan no existiría.

Otra de las muchas virtudes de Johan era la generosidad. Era sensible con la gente que lo pasaba peor. Recuerdo cuando la familia de un chico parapléjico de un pequeño pueblo de Catalunya se puso en contacto conmigo para decirme que la ilusión del joven era conocer a Johan. Fuimos, se conocieron y Johan preguntó que más podía hacer. Los padres nos explicaron que necesitaban una silla de ruedas eléctrica, pero que costaba mucho dinero. Al cabo de una semana la petición se hizo. Como condición, Johan sólo pidió que no hicieran público su nombre. Era su forma de hacer las cosas, que repitió a través de su Fundación, ayudando a través del deporte a personas con discapacidades físicas y psíquicas. Johan alababa “las grandes capacidades de los discapacitados”, en palabras suyas. Recuerdo aquellos inolvidables “Open Day” de la Fundación -con el amigo y fiel colaborador de la Fundación Enric Masip en primera línea, compitiendo y enseñando en todo momento- donde las caras de los niños y niñas se iluminaban a la vez que Johan se emocionaba.

Hace unos días nos encontramos en Tel-Aviv. Estaba animado, con ganas de hacer muchas cosas. Bromeaba. Hablamos de los hijos (como se ha desvivido Susila en los últimos tiempos con las idas y venidas al hospital), los nietos, nueras, yernos (Jesús, como te quiere, maño!). Y, como había hecho la primera vez que lo vi, le pedí un autógrafo en un posavasos, como recuerdo.

Gracias, Johan. Decías que creías en el más allá. “Hay algo, lo sé”, nos decías. Ahora estarás allí donde tú ya sabes, con tu padre, tu suegro, con Armand.

Johan, te querremos siempre y lo haremos de la mejor manera, queriendo a tu familia. Todos te tendremos siempre en nuestros pensamientos hasta la eternidad. Gracias por hacernos un poco mejores.”

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