"Así retiraban con la policía a una usuaria que recibió una boleta de luz de $3000. La Argentina de @mauriciomacri", señala la cuenta K, sin mencionar que la policía sólo acercó a Mirta a la atención médica que necesitaba.
¿Pero se trató de una reacción real o sólo de un acting para que el video se volviera viral y sea aprovechado para criticar al Gobierno?
Desde el principio de la filmación llama la atención la actitud que Gutiérrez adopta ante la crisis de su esposa: sólo filma, grita y discute ("Algo que hacer, porque se están callando todos y nos van a matar a todos", dice). Tampoco se ve a lo largo del video completo, que está subido a YouTube, la factura que dice que tuvo que pagar Mirta. Es más, en otro posteo, aseguró que los empleados del local de Edenor le explicaron que "estaba mal la factura, porque había un error de categorización".
En Facebook, Gutiérrez acompaña el video con el siguiente mensaje: "Esto es lo que logro Macri con mi mujer, le vino 3.000 pesos de luz, así la dejo el muy hijo de puta. Ahora me voy a un canal de televisión a contar esto. Dónde están los que lo votaron al hijo de puta".
No se trata de un mensaje aislado. A lo largo del timeline, Gutiérrez se despacha con insultos al Presidente y a Cambiemos. Su adhesión al kirchnerismo queda más clara cuando, señalando a Diego Bossio, quien abandonó el bloque de Diputados del Frente para la Victoria, dispara: "¿Así que te reuniste con (el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso) Prat-Gay para traicionarnos?”.
¿Fue genuino el escándalo en el local de Edenor? ¿O sólo una puesta en escena de la militancia K? Para despejar sospechas, Abel Gutiérrez también publica un video del taller de costura de Mirta. Pero también es cierto que el kirchnerismo distribuyó el manual de la "micro-militancia" con sus "técnicas de resistencia", entre las que se destacan los "mini actings concientizadores".
Dice el manual: "Se pueden hacer pequeños actings en la vía pública (bares, salas de espera, supermercados, paradas de colectivos, caminando por la calle, etc.) consistentes en decir algo para que los transeúntes escuchen. Se pueden fingir llamadas telefónicas y darles el contenido que deseamos transmitir o establecer diálogos antagónicos ficticios (simular que uno de las dos personas no está de acuerdo con nosotros, esto nos permitirá desarrollar argumentos, responder preguntas, etc.). Algunas personas ya lo están haciendo, acá se incluye un ejemplo: Fuimos con mi hijo, mirábamos los precios en las góndolas y cuándo había alguien cerca, yo decía: "...¡Cómo aumentó esto!!!..." El respondía:..."¡Jódete....Te dije que no lo votes !!..." Más de uno bajó la cabeza."
¿Verdadero o falso? Cada uno sacará sus propias conclusiones.