Ahí se produce la comunicación: liberarán la computadora a cambio del pago de 1 bitcoin, cuyo valor actual es cercano a los 350 euros.
En concreto, KeRanger, tal como se ha bautizado el ransomware, se encuentra programado para permanecer oculto los 3 primeros días tras infectar el equipo, una vez pasadas estas primeras 72 horas se conecta al servidor del atacante y comienza el cifrado de archivos para que el usuario no pudiese acceder a ellos.
Una vez completado el cifrado de datos, el programa informático exige el usuario el pago de 1 bitcoin para devolverle al usuario todos los archivos que le habían sido secuestrados.
Un representante de Apple ha asegurado que la compañía ya ha tomado medidas para evitar nuevas infecciones en sus equipos mejorando la certificación digital, barrera que KeRanger ha conseguido sortear.
Trasmission, por su parte, ha lanzado una versión nueva de software en la que asegura que ha acabado con la amenaza y que elimina automáticamente el ransomware de los Macs infectados.