La esposa de Bossio, con quien tiene una hija, es íntima amiga de Cristina, aunque ahora se desconoce cómo sigue la relación. Valeria Loira, fue asesora de la ex presidenta cuando ésta fue senadora Nacional. Luego recaló en la Anses, donde tenía despacho propio y dirigía virtualmente la oficina de personal.
Luego, Cristina la nombró como síndico adjunta de la SIGEN en representación del PEN. Pero su cargo era incompatible con su relación sentimental con su esposo, a quien debía controlar.
Loira se haría famosa en el mundillo político cuando logró que su amiga Cristina ordenara echar a una asesora de prensa del organismo previsional. Al parecer la mujer de Bossio sentía celos por la funcionaria y su cercanía a su marido e impulsó su desplazamiento.
El hecho ocurrió en 2011, pero cerca de Bossio desmintieron el escándalo y aseguraron que el despido de la joven asesora se debió a simples cambios operativos del área.
Luego, Cristina quiso a Loira en el Consejo de la Magistratura, hasta ahí llegaba su amistad con su ex asesora legislativa.
Bossio, por su parte, aprovechó la visibilidad que le dio la Anses y el uso indiscriminado de los fondos que hacía el organismo, para lanzar su candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Duró poco esa aventura porque Cristina pidió un “baño de humildad” a los candidatos y se tuvo que bajar. Pero ya había empezado su acercamiento con Daniel Scioli a pesar de las críticas de sus compañeros ultrakirchneristas. Bossio olía que el Frente para la Victoria no sobrevivía al fin de mandato presidencial y tenía que comenzar un nuevo realineamiento al peronismo tradicional que fue su cuna.