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'Precios Cuidados'

Llega la etapa final del plan 'Precios Cuidados', que caerá cuando el Congreso trate una quita de impuestos a productos de la canasta básica. Según los empresarios, la vigencia del plan ayudará a moderar los reclamos paritarios tras la devaluación, en momentos en que se prepara la quita de subsidios a los servicios públicos que también impactará en el bolsillo de los asalariados. Sin embargo, no será gratuita para el Gobierno.
Hasta última hora de ayer, la Secretaría de Comercio continuaba con las reuniones con los fabricantes de alimentos y bebidas y las grandes cadenas de supermercados para terminar de definir la nueva lista de Precios Cuidados.
 
La vigencia de la actual canasta vence mañana y la intención del Gobierno es que la nueva lista, que se cerraría entre hoy y mañana, llegue con un incremento promedio del 5%, aunque en algunos productos específicos la suba podría llegar al 8%. 
 
También está acordado que la nueva canasta estará vigente hasta los primeros días de abril. 
 
Aunque según dos representantes de firmas que participan del programa, el acuerdo podría extenderse en esta oportunidad por cuatro meses y no por tres, hasta comienzos de mayo. La admnistración de Mauricio Macri planea enviar al Congreso un proyecto de ley para reducir la carga impositiva en los productos de la canasta básica. Por esa razón, Prat-Gay afirmó que la devolución del 5% de IVA a las compras con tarjeta de débito tendrá vigencia hasta el 30 de abril porque luego perderá sentido. Lo mismo ocurrirá con Precios Cuidados: los alimentos tienen hasta un 40% de componente impositivo en el precio.
 
En la negociación, uno de los puntos más álgidos es la cantidad de artículos. Las grandes cadenas agrupadas en la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) habían acercado a las autoridades de Comercio un balance de los primeros dos años de Precios Cuidados, en el que se precisaba en cuáles rubros los acuerdos habían funcionado relativamente bien -en materia de cumplimiento de entregas, abastecimiento, cumplimiento de precios y respuesta de la demanda- y en cuáles otros se habían generado problemas (básicamente, la principal queja de los supermercados era la entrega de volúmenes inferiores a los necesarios para atender a todas sus sucursales).
 
A partir de este informe y de las propuestas que fueron acercando los distintos proveedores se fue confeccionando la nueva lista, que en principio sufriría una reducción importante (se hablaba de pasar de los más de 520 artículos de la última canasta del anterior secretario de Comercio, Augusto Costa, a aproximadamente 300 en la nueva versión del sucesor en el cargo, Miguel Braun).
 
La reducción, además, iría acompañada por un cambio en el mix de productos. Con la premisa de atender a los consumidores de ingresos medios y bajos, en la nueva canasta algunos productos considerados no imprescindibles serían reemplazados por otros de "primera necesidad".
 
"La idea es que la nueva canasta esté concentrada básicamente en alimentos y bebidas", explicaron en una empresa.
 
En la lista actualizada además serían eliminados o reemplazados algunos productos con un fuerte componente importado.
 
Junto con el nuevo mix de productos, el otro punto que llevó más tiempo de la negociación fue el tema abastecimiento. Una de las preocupaciones de la Secretaría de Comercio es asegurar volúmenes suficientes para evitar problemas generalizados de faltantes, como los que se repitieron en el último tiempo en algunos rubros sensibles, como aceites o azúcar.
 
Lo que quedó definitivamente fuera de la negociación fue la posibilidad de que las empresas proveedoras y los grandes supermercados aceptaran una rebaja generalizada de los aumentos que se aplicaron en las últimas semanas en productos que están fuera de la canasta de Precios Cuidados.
 
"Con carácter general no veo posibilidad de que sea así. Con carácter específico, puede haber casos. Puede haber situaciones puntuales, pero de ninguna manera una medida de carácter general", afirmó el presidente de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja.
 
La vigencia de Precios Cuidados, entienden en las empresas, ayudará para moderar los reclamos paritarios luego de la devaluación, en momentos en que se prepara la quita de subsidios a los servicios públicos que también impactará en el bolsillo de los asalariados. Pero no será gratuita para el Gobierno. Las alimenticias, al igual que otros sectores, irán con su pliego de condiciones a las reuniones del Acuerdo Económico y Social con sindicatos y el Ejecutivo: además de la moderación paritaria, insistirán con el pedido de alivio fiscal y la derogación de la ley de abastecimiento que sancionó el año pasado el gobierno de Cristina Fernández.
 
 

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