En cuanto a los gastos que genera movilizar la fragata, el Perito informó que “los sueldos de la tribulación los paga el Estado argentino en pesos y los cobran los familiares de los tripulantes.” Y agregó: “el tripulante debe cobrar un viático en dólares, que se suman a gastos de puerto y agenciamiento. Eso genera un gasto por viaje de unos 2 millones de dólares.”
En esta línea, Morales expresó: “Este gasto no es un exceso pero el Estado destina ese dinero a otras cuestiones y relegó el mantenimiento de la fragata.”
“Es una lástima que vuelva al Puerto Belgrano, porque tenía a bordo cadetes que debían ganar horas de navegación en la misión a Ushuaia”, concluyó.