“Con el agujero que deja este Gobierno, no hay ortodoxo que arregle el 2016”
"Con (Carlos) Melconian como ministro de Economía, el dólar estaría en $50 y miles de trabajadores en la calle, porque las variables de ajustes que ellos proponen afectan al sector trabajador, que en estos últimos años recuperó puestos de trabajo?, sostuvo Alberto Pérez, jefe de Gabinete de Daniel Scioli y su jefe de proselitismo, en declaraciones radiales convertidas en parte de prensa de la campaña de Scioli. Inverosímil lo de $50 y una declaración que corre el riesgo, por la truculencia, de volverse en contra, pero la cuestión es que Melconian aparece como 'bestia negra' según el sciolismo, que no repara demasiado en Miguel Bein, o quizá desconoce su historia. Pero... si el sciolismo tiene a Mario Blejer ¿por qué no puede tener también a Bein? En tanto, Urgente24 Radio (un programa bastante 'noventista' y no tiene motivos para ocultarlo) entrevistó a Melconian sobre el agujero que dejará este Gobierno al dejar su gestión.
05 de septiembre de 2015 - 18:30
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Hay una conclusión más allá de la entrevista: la visión macroeconómica de una Administración comienza en un punto de vista que, luego, se va ajustando con los acontecimientos que ocurren y el poder político que o acumula o conserva o dilapida esa Administración, algo que a su vez depende de otros acontecimientos. Miren lo que sucede en Brasil, la economía más poderosa de Sudamérica y el gran socio comercial de la Argentina: Dilma Rousseff ganó con Guido Mantega como ministro de Hacienda durante su 1er. mandato y contra el consejo de todos los inversionistas globales. Luego de ganar, y considerando que comenzaba un éxodo de capitales desde Brasil, Dilma se asustó y designó ministro a Joaquim Levy, para hacer todo lo contrario a lo que había ejecutado Mantega, hombre que menospreciaba el déficit fiscal y suponía que los desequilibrios pueden mantenerse sin horizonte. Se diría que un kirchnerista. Levy propuso lo contrario y la Presidente lo avaló pero explotaron otros problemas que han hundido a Dilma y así Levy se quedó sin respaldo para ejecutar su política ambiciosa. Por ese motivo ya se especula con su renuncia, que él desmiente. En fin: es peligroso hoy día especular si un ministro será ortodoxo u heterodoxo (debate sobre el sexo de los ángeles) cuando, además, desconoce cuáles son las cuentas que descubrirá al llegar.
