También se instalará una cápsula del tiempo, destinada a dejar testimonio de la realidad de esta era del Bicentenario en la región. La Fiesta Popular de la Integración continuará el jueves con la actuación de Tomás Lipán, El Tierral y La Casimiro Brass.
El presidente Evo Morales también tratará otro tipo de temas que tienen relación a la educación, seguridad y salud con su homóloga de Argentina, posteriormente el primer Mandatario de Bolivia se trasladará a Brasil.
Estatua polémica
Para instalar la estatua de Azurduy fue necesaria la remoción de la estatua ed Cristóbal Colón, que data de 1920 y está emplazada en la plaza que lleva precisamente el nombre del descubridor de América. La estatua de Colón, tallada por Arnaldo Zocchi, había sido inaugurada el 15 de junio de 1921. Y parecía que iba a estar en la Plaza Colón por siempre. Hasta hace dos años, cuando en forma inconsulta y a pesar de que tanto el espacio verde como el grupo escultórico pertenecen a la Ciudad, el Gobierno nacional decidió desmontarlo y cambiarlo.
El cambio de monumento impulsado por la presidente fue resistido por la comunidad italiana, que fue la que donó el grupo escultórico de Colón. Pero en línea con las nuevas lecturas de la Historia, desde el Gobierno lo bajaron de su pedestal, al asociarlo con la sangrienta conquista del continente americano.
Ahora su antiguo lugar de privilegio es ocupado por la guerrera de la Independencia y coronel del Ejército Argentino Juana Azurduy. Nacida en Chuquisaca, hoy Sucre, Juana luchó junto a Manuel Belgrano y fue colaboradora del general Martín Miguel de Güemes. En 2009, la presidenta la ascendió post-mortem a generala.
El Ejecutivo porteño protestó por la mudanza, aunque finalmente negoció y así se llegó al acuerdo para llevar a Colón a la Costanera Norte, que fue avalado por la Legislatura porteña. La escultura de Colón fue trasladada el sábado hasta el predio frente al Aeroparque donde está previsto rearmar el grupo escultórico.
El 13 de junio, una grúa puso a la figura de Azurduy sobre su pedestal, que es el mismo que sostenía a Colón pero recubierto con lajas. A diferencia de la de Colón, que miraba hacia el río, la de Juana mira hacia la Casa Rosada.
La escultura, realizada en bronce, pesa 25 toneladas y tiene 9 metros de alto, que llegan a los 16 si se cuenta la base. Costó un millón de dólares que fueron donados por Evo Morales.