El pedido de Marijuan fue presentado ante la jueza federal María Servini de Cubría, quien corre contrarreloj, pues esta causa que se inició en 2007 prescribe a fin de año a menos que sea elevada a juicio, lo cual interrumpe los plazos.
En 2007 fueron tres las denuncias contra Picolotti, por parte de los abogados Ricardo Monner Sans, el peronista Juan Ricardo Mussa y un grupo de diputados de la oposición. A mediados del año pasado terminó procesada por administración fraudulenta.
El fiscal Marijuan acusó a Picolotti por "haber utilizado dinero asignado presupuestariamente a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo, entre julio de 2006 y diciembre de 2008 para solventar gastos personales".
Sumado a los gastos personales que se le reprochan también hay una gran cantidad de vuelos de Picolotti como de su grupo familiar y colaboradores; la lista va desde sus hijos y esposo hasta la mucama. Según el fiscal, fueron viajes que "no eran inherentes al trabajo que realizaban en la Secretaría de Ambiente".
En el requerimiento, el fiscal valoró gran cantidad de testimonios que jugaron en contra de Picolotti. Uno de ellos, el de Germán Ulises Arribas, director General Técnico y Administrativo de la Jefatura de Gabinete de Ministros, quien dijo que con el dinero de la "caja chica", "no se podían solventar almuerzos laborales, encontrándose estrictamente regulado el procedimiento para el reintegro de gastos de comida de trabajo determinados".
También el de Claudia Patricia Kuczer, quien trabajó en la Unidad Secretario como secretaria privada de Juan Picolotti, hermana de la entonces funcionaria, que manejaba la caja chica del organismo. "Con ese dinero, se pagaban gastos personales", dijo, y añadió que muchos de esos gastos "no se podían realizar".
"Los comprobantes secuestrados en autos que llevan la firma de Romina Picolotti, ya sea en el comprobante mismo o de manera genérica en la hoja donde éstos se encuentran pegados o abrochados, corroboran que el dinero asignado presupuestariamente a la Secretaría de Ambiente era utilizado por Romina Picolotti, quien por entonces era titular de dicha dependencia, con fines personales", expuso el fiscal.
Picolotti se desempeñó en su cargo desde junio de 2006 hasta diciembre de 2008, cuando Cristina Fernández le pidió su renuncia.