El golpe final se lo dio el joven Olly (Brenock O’Connor), quien nunca aceptó su decisión porque su misma familia fue asesinada por gente del Pueblo Libre.
La serie cerró la temporada con la impactante imagen de Jon Snow sangrando sobre la nieve con la mirada ya perdida. Esta muerte vuelve a diezmar la familia Stark, de la cual sólo sobreviven Sansa y Arya.
La tragedia también llegó a Stannis Baratheon: minutos despues de sacrificar a su propia hija en ofrenda al supuesto 'Dios de la Luz', le informan que la mitad de sus soldados desertaron y, además... lo llevan al bosque, donde se encuentra que su esposa, Selyse, se suicidó ahorcándose en un árbol.
La bruja roja abandona a Stannis y él da la orden a sus hombres de marchar hacía Winterfell. Cuando llegan, se encuentran con la sorpresa que el ejército de los Bolton es mucho más grande que el de ellos. No se ve la batalla, solo el después: Stannis está herido... y terminará ejecutado por alguien que se cobra una venganza (la muerte de su hermano, Renly Baratheon).
En tanto, Sansa Stark trata de huir de Winterfell mientras la batalla está en progreso, pero es sorprendida. Sin embargo, junto a su primo Theon logran saltar al otro lado del muro para escapar de Winterfell.
En tanto, la hermana sa Sansa, Arya, consigue vengarse de Meryn Trant, dejándolo ciego y le recuerda que él mató a su querido instructor, Syrio Forel; luego, le corta la garganta. Pero es castigada por ejercer su venganza y pierde la visión como castigo.
En tanto, Jaime Lannister consigue llevarse de Dorne a su hija, Myrcella, a quien quiere confesarse que es su padre. Cuando parece que lo consigue, ella muere envenenada por Ellaria.
En cuanto a Daenerys Targryen, la 'madre de dragones' (el personaje preferido de Cristina Fernández de Kirchner, una fan de la serie), que fue rescatada por un dragón cuando la acechaban para matarla, está en una montaña, el dragón se rehúsa a llevarla de regreso a Mereen, Daenerys va en búsqueda de comida y es rodeada por un gran número de hombres a caballo.
Por último, Cersei Lannister, la madre regente, confiesa su adulterio y para ser limpiada de sus pecados, la bañan, le cortan el cabello, y el Septón Supremo le dice a la gente que la madre regente se arrepiente de sus pecados y que para pedir su perdón caminará por la cuidad desnuda mientras le gritan: "vergüenza, vergüenza". La gente comienza a insultarla y le arroja comida. Finalmente llega a la Red Keep, donde es recibida por su grupo de confianza. Pero cuando regresa consigue un guerrero imponente, La Montaña, quien fue revivido por Qyburn.