Más allá de la cuestión futbolística, el tema tiene gran importancia política para Macri. Tal como informó más temprano Urgente24, Angelici, el presidente de Boca, es uno de los alfiles judiciales de Macri y controla áreas clave como la Fiscalía General de la Ciudad y la subsecretaría de Justicia –también tuvo el control de la Procuración General-. Ahora quiere además tomar el control de un organismo que está en manos del kirchnerismo hace cuatro años: el Consejo de la Magistratura de la Ciudad, que selecciona y remueve jueces, a través de su vice en Boca, Oscar Moscariello, y el legislador Enzo Pagani.
También quiere quedarse con el ministerio de Justicia que Guillermo Montenegro controla desde hace ocho años. Durante los dos mandatos de Macri, Angelici hizo lo posible para limar a Montenegro y de hecho le sacó el control de un área clave de su cartera como lo es la subsecretaría de Justicia, a cargo de Javier Buján, un hombre de su entorno.
Montenegro jugó abiertamente para Gabriela Michetti en la interna del PRO que ganó Larreta y por ende es uno de los ministros que no tiene asegurada su continuidad a partir de diciembre en caso de que el jefe de gabinete gane las generales.
Mientras, Angelici presiona para que Larreta le asegure el lugar a un hombre de su espacio en el futuro gabinete. En ese sentido, propone a Juan Sebastián De Stéfano para que ocupe el ministerio de Justicia. De Stéfano es consejero de la Magistratura porteña en los papeles –hasta diciembre-, aunque en la práctica es el principal operador de Angelici en la Justicia porteña.
Pero no es solo en el Gobierno donde busca copar lugares. Sucede que en paralelo a la disputa electoral, donde Mauricio Macri planea llegar a la Rosada, se celebrarán elecciones en Boca. La competencia por el control del club que sirvió de trampolín político para la carrera política del jefe de Pro, no será fácil. La elección se dará a fin de año, ya para cuando el país tenga a un nuevo presidente.
Como en 2011, el kirchnerismo interviene con aporte de nombres y dinero en la interna xeneize con la intención de neutralizar la plataforma que Macri construyó a partir del club. Entonces, a través de tres funcionarios de jerarquía, el Gobierno logró unificar a la oposición detrás de Jorge Amor Ameal, cuyo hijo milita activamente en La Cámpora. Pero a pesar de los esfuerzos, el ganador resultó Daniel Angelici, el empresario del juego por quien Macri puso las manos en el fuego.
Este año, la puja tendrá la misma intensidad, aunque tal vez en el tablero figuren otros nombres.
Angelici quiere la reelección, pero dicen que Macri ungiría a otro candidato que no será él. Toda esta situación claramente puede empañar los planes del jefe de Gobierno porteño...