El canciller también defendió al ex presidente Felipe González y dijo que le parece "muy bien y muy loable" que se haya ofrecido a colaborar en la defensa de los opositores venezolanos encarcelados Leopoldo López y Antonio Ledezma.
"Creo que hemos manifestado una extraordinaria prudencia hasta que las aguas han llegado a un límite en que ya ha habido que hacer una manifestación muy concreta y muy clara entre otras cosas por respeto a la dignidad nacional", afirmó.
España llamó el martes a consultas a su embajador tras unas declaraciones del presidente Nicolás Maduro en las que acusaba a Madrid de maniobrar para derrocarle.
Caracas anunció que prepara acciones en distintos órdenes para responder al gobierno español. Además, el Congreso venezolano declaró persona non grata a González.
La tensión política entre ambos países ha aumentado en la última semana, después de que Maduro acusara al Gobierno español de "apoyar al terrorismo" en su país y al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, de formar parte de "un grupo de bandidos, de corruptos y de ladrones".
Previamente, la Asamblea Nacional venezolana declaró, con los votos de la mayoría chavista, persona non grata "para el pueblo venezolano" al ex presidente del gobierno español Felipe González, que se ha ofrecido para la defensa legal de los opositores venezolanos encarcelados Leopoldo López y Antonio Ledezma.
López, líder del Partido Voluntad Popular, se encuentra encarcelado desde hace más de un año por promover protestas callejeras, mientras que el alcalde de Caracas Antonio Ledezma fue detenido en febrero pasado acusado de participar en un intento de golpe de Estado contra Maduro.
A pesar de esta declaración, González, histórico líder socialista español y presidente del Gobierno de 1982 a 1996, mantiene su intención de viajar a Venezuela a mediados de mayo.