La Defensoría entiende que este cambio de plan y el reembolso compulsivo de un servicio no solicitado es una práctica abusiva e ilegal que viola el derecho constitucional al trato digno y equitativo.
A su vez, las quejas tuvieron que ver con las trabas que antepone Movistar a la hora de dar de baja este mecanismo, que por otro lado cuenta con un vencimiento reducido, por lo que los usuarios también pagaban por un servicio que ni siquiera podían usar.
Entre otros reclamos que atendió la Defensoría y por la cual le exigió respuestas a la empresa están los cambios en los abonos que modifican las condiciones contratadas, sin previa notificación, como por ejemplo con el sistema de internet ilimitado, que en realidad caduca y genera una tarifa diaria.
También se puso la atención sobre los cobros automáticos del servicio de conversión de los mensajes de voz a texto, que antes se ofrecían en forma gratuita y hoy existen quejas de clientes que encontraron en sus facturas un incremento por este ítem que nunca contrataron.
En líneas generales, la intervención de la Defensoría apunta a los cobros compulsivos de servicios no solicitados, por los cuales los consumidores nunca consintieron su incorporación, que en la mayoría de los casos nunca fueron utilizados y generan gastos extras para darlos de baja.