"A lo mejor el fiscal Gerardo Pollicita tiene mucho coraje", dijo Fernández, propiciando un reto (ver nota relacionada).
Hoy, el fiscal federal apeló por "prematuro" y "precipitado" el fallo de Rafecas.
"La decisión de proceder al cierre inmediato del sumario, sin realizar ninguna de las medidas que habían sido propuestas en el requerimiento de instrucción, impide contar con información esencial", escribió el funcionario del ministerio Público en su recurso, de 35 páginas.
Para Pollicita "resulta prudente y razonable abrir la investigación propuesta por esta Fiscalía para luego poder tomar una decisión sobre el fondo del asunto con la información necesaria a tales fines".
En opinión del fiscal "una hipótesis criminal de inusitada gravedad y trascendencia institucional, como la presentada por el Dr. Nisman, demanda la realización de todos los esfuerzos posibles para intentar alcanzar la verdad real de lo sucedido".
Recién cuando ello ocurra, prosiguió, "se podrá transmitir a la sociedad el mensaje de que las instancias judiciales intervinientes en el caso agotaron todos los recursos y herramientas disponibles para que su resolución lo sea con la mayor claridad, transparencia y equidad posibles".
Sobre la polémica en torno a la caída o no de las alertas rojas contra iraníes acusados del atentado terrorista a la AMIA, Pollicita propuso que "la investigación deberá centrarse en determinar si efectivamente la Secretaría General de Interpol se encontraba facultada -sin conformidad externa- para anular las notificaciones en cuestión"
"Y por consiguiente -añadió-, si las autoridades persas hicieron gestiones en ese sentido a partir de la 'ayuda' que habría significado el instrumento rubricado con el gobierno argentino (memorándum)". Pollicita confió que está "convencido de que en beneficio de los que aparecen mencionados en la denuncia", es decir la Presidente, el canciller Héctor Timerman y otros "corresponde investigar la existencia de los hechos y sus antecedentes".
La desestimación de Rafecas de las imputaciones a la Presidente de la Nación, y su prejuzgamiento de que las escuchas telefónicas (aún las que no escuchó) carecen de utilidad, fue un alivio para Cristina Fernández pero provocó una polémica sobre su idoneidad. Todo el tema fue a debate en Urgente24 Radio horas antes de la apelación de Pollicitas. Según el abogado Horacio Minotti, “Rafecas se adelantó a juzgar los elementos del expediente y nadie puede creer que él sea tonto, es totalmente voluntario. La gente está esperando que alguien lo recuse”.
Es decir que Rafecas tenía un motivo para su acción, tan cuestionada: quitarse la causa judicial de encima.