El ministro dijo que una de las posibilidades, antes de establecer la legalización plena del aborto, es implementar un sistema de "consejerías" tal como ocurre en Uruguay y que sirvieron para desincentivar a las madres a que se practique el aborto.
"Una de las posibilidades es el camino que tuvo Uruguay con la consejerías aún antes de tener la ley de la legalización del aborto. En Uruguay tuvo excelentes resultados y el 30% de esas mujeres que fueron a las consejerías decididas a hacerse un aborto, decidieron no hacérselo", señaló.
De todas formas, Gollán reclamó cumplir con la ley de abortos no punibles, y sostuvo que aún en algunas provincias sigue existiendo la denominada "objeción de conciencia". "Hay una ley, hay que cumplirla. Se está trabajando mucho y hemos logrado que en muchos hospitales del país se cumpla con esta norma. En otros siguen existiendo las objeciones de conciencia, pero ya tenemos un sistema cada vez más aceitado para que, cuando eso ocurre, podemos resolver el problema en otro hospital de otra provincia o de esa misma provincia", explicó.
En noviembre de 2014 las posiciones a favor y en contra del aborto llegaron a Diputados. Aunque se convocó a una reunión de la comisión de Legislación Penal, la iniciativa para despenalización de la interrupción del embarazo no obtuvo dictamen.
Por aquellos días la diputada oficialista Diana Conti reconoció que se trataba de "un tema discutible y controversial en el bloque" del Frente para la Victoria.