También había en el cuerpo de Nisman restos de cafeína, pero que pueden haber quedado de tomar un café.
Sobre Antonio Stiuso, cuya declaración habría ocurrido durante el feriado de carnaval, éste aseguró que la última vez que habló con el fiscal general de la Unidad Especial AMIA fue el año pasado y que no trabajó en la denuncia contra la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.
Si bien la fiscal Fein aseguró que en las horas previas a su muerte, Nisman llamó a Stiuso en “reiteradas ” oportunidades, el ex agente juró que no atendió ninguna de esas llamadas.
“Stiuso dijo que en todo enero (la muerte ocurrió el 18) no se comunicó ni una sola vez con Nisman”, contó una fuente cercana al espía, que se jubiló en diciembre pasado, citada por el diario La Nación.
La declaración duró varias horas. A él lo acompañó su abogado, Santiago Blanco Bermúdez, y a Fein, el secretario de la fiscalía.
Sobre las llamadas telefónicas, no se puede determinar si el número al que llamó Nisman era el que usaba el ex SIDE, ya que tendría casi cien a su nombre.
A quien habría llamado Nisman es a Alberto Massino, un agente amigo de Stiuso y Director General de Análisis de la Secretaría de Inteligencia que tendría en su poder una de las líneas del ex espía. Hacía allí debería apuntar ahora la fiscal Fein.