“Supo encapsular el tema en Dávalos, separó aguas de la actuación del hijo de la Presidenta con lo que es el Gobierno y logró que Dávalos se apartara de la administración”, es la explicación sobre lo acertado del desempeño de Peñailillo.
Pero... “Dávalos está muy dolido con Peñailillo y con José Antonio Gómez. Ellos no lo contactaron, lo dejaron caer sin problemas y, en el caso de Peñailillo, esto puede tener consecuencias porque ese dolor de Dávalos puede influir en la Presidenta. Creo que la relación puede quedar resentida”, es la opinión de alguien que conoce la trama no revelada.
La tensión entre Dávalos y Peñailillo no fue desmentida por el propio Dávalos, en su entrevista con El Mercurio, ocasión en que él se defendió de las críticas y argumentó que las utilidades por la compra y posterior venta de las 44 hectáreas en Machalí aún no fueron cobradas. “Yo no he ganado ni un peso y mi señora tampoco (…) La empresa empresa Caval va a tener que pagar, seguramente, ingenieros, abogados, contadores, oficinas, etc., y después de todo eso, luego del ejercicio financiero va a poder ver cuánto generó de utilidad, si es que se generó”, se defendió Dávalos.
Pero el escándalo sigue porque a primera hora de este lunes 16/02, parlamentarios de oposición, tanto de RN (Renovación Nacional) como de la UDI (Unión Democrática Independiente), presentaron denuncias ante la justicia con el fin de que se abriera una investigación en contra de Sebastián Dávalos por posible delito de tráfico de influencias y uso de información privilegiada.
La oposición política se está vengando del oficialismo chileno luego de que la Administración Bachelet hiciera escarnio de sus rivales con el llamado 'Caso Penta'.
Sin embargo, según Brandmetrics, un estudio acerca de las menciones totales en todo tipo de redes sociales, “podemos dar cuenta de que el caso Dávalos causó un mayor impacto dentro de los usuarios de Twitter y Facebook además de las publicaciones generadas por medios de prensa chilena, de esta forma, el caso Dávalos repercutió más en las redes sociales, alcanzando su peak más alto los días 12 y 13 de febrero del presente año. Por otro lado, se puede ver que el flujo de menciones relacionadas con Penta son significativamente menor a la del caso Dávalos”.
El caso Penta ya está siendo investigado por el Ministerio Público, tanto en su arista tributaria como política y se ha imputado tanto a los dueños del grupo Penta S.A, como a políticos involucrados en el financiamiento trucho de campañas políticas, pero el caso Dávalos aún no ha sido abordado por la justicia... o sea que su repercusión aún puede subir más.
“Nos reunimos con la fiscal Solange Huerta y (…) le hemos pedido que cuanto antes inicie una investigación que descarte la existencia de delito. Hay antecedentes suficientes para sospechar que en este caso no se actuó bien y es el Ministerio Público quien puede investigar a fondo”, dijo Nicolás Monckeberg, jefe del bloque legislativo opositor.
El parlamentario aseguró que la renuncia de Dávalos solo puede ser considerada como una forma de asumir su responsabilidad política, pero no significa que quede eximido de toda sospecha.
“Hemos pedido formalmente que sea un fiscal especial el que investigue para que tenga todas las herramientas posibles para llevar a cabo una investigación que no va a ser fácil, que va a poner a prueba las instituciones chilenas (…) Esperamos que, como dicen en buen chileno, que los poderosos de siempre no se salgan con la suya en el caso de que haya habido un delito”, señaló por su parte José Manuel Edwards.
La UDI, por otro lado interpuso una acción judicial con el fin de “terminar con el lucro de la familia presidencial, ponerle fin al tráfico de influencias y terminar con el uso de información privilegiada para que un grupo de personeros del gobierno obtengan lucro de manera ilegítima”.
“El gobierno le puso mucha energía y énfasis a poner fin al lucro en materia educacional, quisiéramos, para que sean consecuentes, que le pongan la misma energía y el mismo entusiasmo a poner fin a este lucro ilegítimo del cual se han beneficiado algunos integrantes de la Moneda”, sostuvo Pablo Terrazas.
El caso fue designado por la Fiscalía Nacional a Luis Toledo, fiscal regional de O’Higgins, quien aseguró que su labor será la de “esclarecer el hecho denunciado y adoptar las medidas que correspondan, con la finalidad de ejercer la acción penal pública si es del caso”.
Autocrítica desde la Nueva Mayoría
El presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade, fuerza política a la que pertenece Bachelet, explicó: “Cuando la matriz, la impronta, el sello de este Gobierno es la lucha contra la desigualdad y el abuso, y toda nuestra actuación tiene esa connotación, ese objetivo básico ético que le da sentido a la propuesta presidencial, estas cosas evidentemente no ayudan en eso. En consecuencia, yo creo que alguna cuenta se nos va a pasar en el futuro sobre esto. Eso es inevitable”, dijo el diputado a El Diario de Cooperativa.
“Esto no es un problema de prudencia, no seamos tan cuidadosos”, apuntó Andrade, agregando que “éste fue un tremendo error político. Así de claro. Esa simpleza de decir que esto fue una reunión entre privados es un error. ¿Cómo va a ser una reunión entre privados cuando hay involucrada una persona que tiene una alta connotación pública, querámoslo o no? Éste no es un problema de buenas o malas intenciones. Yo no tengo ninguna duda de la buena intención de Sebastián Dávalos, pero los hechos son los hechos. En consecuencia, participar en una reunión de ese tipo fue un error político”.
También desde el PS, Isabel Allende, aseguró que la actuación de Dávalos fue una imprudencia, que no debió ocurrir, pero que no se puede comparar con los delitos tributarios que han sido confirmados durante la investigación del Ministerio Público, por parte del grupo de Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano.