"Radiopasillo Tribunales: Parece que la denuncia de Nisman no era humo y mañana Cristina tendrá su Viernes 13 desde Comodoro Py", dijo por su parte en la red social Nicolás Lucca, periodista y editor de Perfil.com.
Y agregó: "O sea, Pollicita, el fiscal que tomó la denuncia que había hecho Nisman, la analizó y habría decidido impulsar la acción penal". Y cierra: "Y el pedido de Pollicita sería contra todos los que denunció Nisman. O sea...la Presi también".
En tanto, el periodista Gabriel Martínez Bracesco, del diario Muy, adelanta que como primer paso, el fiscal solicitará "100 medidas pruebas y la imputación de Presidenta Cristina Fernández".
Tras la versión, se suman en las redes sociales los pedidos de protección para el fiscal Pollicita.
El juez de la causa, tras una danza de declaraciones de incompetencia, quedó en manos de Daniel Rafecas.
En las horas previas a la circulación de esta versión ya daban por decontado en los tribunales de Comodoro Py que Pollicita daría curso a la denuncia con la solicitud de medidas de pruebas.
La denuncia fue presentada por el fiscal Alberto Nisman 4 días antes de haber sido hallado sin vida en su departamento de Puerto Madero en circunstancias aún no esclarecidas.
El fiscal especial de la causa AMIA denunció y pidió las declaraciones indagatorias de la Presidente, su canciller, Héctor Timerman; el diputado Andrés 'Cuervo' Larroque; el piquetero Luis D'Elía, el jefe de la agrupación Quebracho, Fernando Esteche; y el ex juez de instrucción que trabajó para la ex SIDE Héctor Yrimia.
Nisman los acusó de urdir un plan para "fabricar la inocencia" de los iraníes imputados por la voladura de la mutual judía ocurrido hace casi 21 años y que dejó 85 víctimas fatales. Parte de ese plan era el Memorandum de Entendimiento firmado por Irán pero frenado por la justicia por inconstitucional.
La denuncia se basó en escuchas a teléfonos intervenidos con orden judicial. Según la denuncia de Nisman, la Presidenta hablaba con un agente de la ex SIDE de su confianza o con "el Cuervo" Larroque y que éstos ponían en conocimiento de D'Elía o Esteche esas órdenes. Y D'Elía las comunicaba al supuesto agente iraní Alejandro Yussuf Khalil, que llamaba por teléfono a Irán a Mohsen Rabbani, uno de los prófugos del ataque.
Nisman sostiene que Cristina Fernández negoció levantar las acusaciones contra Teherán para poder comprarle petróleo barato a cambio de granos y para eso acordó montar una pista falsa en la que se acusara a grupos "fachos locales", de modo de fabricar la inocencia de Irán.
"El plan criminal se activó en enero de 2011, cuando Timerman viajó a la ciudad siria de Aleppo y secretamente se reunió con su par iraní, Ali Akbar Salehi, a quien le hizo saber que las autoridades argentinas estaban dispuestas a renunciar a la investigación del caso AMIA y a cualquier reclamo de cooperación y justicia, con tal de provocar un acercamiento y restablecer plenas relaciones comerciales entre ambos Estados.", señala la denuncia que ahora está en manos del fiscal Pollicita.