Dos semanas después, el 4 de julio, preocupada porque su hijo no se comunicaba con ella, Marcela Brizuela de Ledo, viajó a Monteros. El Ejército le informó oficialmente que su hijo “había desertado”. Ese informe lo firmó el subteniente Milani.
Por su parte, el líder de la FJC, Germán Chóves le dijo a Clarín que “Milani debe ser procesado y juzgado; ese es un principio que mantenemos los comunistas desde la dictadura junto a los organismos de DDHH: en los casos de crímenes de Lesa Humanidad no hay presunción de inocencia, que se investigue y sea juzgado. Si lo condenan, que vaya a cárcel común, y si lo absuelven, se verá su situación en el Ejército”.
Y agregó: “Las pruebas colectadas contra Milani en la Justicia por su participación en la represión son abundantes. La Presidenta debe desplazarlo del Ejército y dejar que actúe la Justicia”.
Recordemos que la semana pasada, la defensa del General César Milani logró ganar tiempo, y recién después de setiembre podría concretarse el pedido de indagatoria realizado por el fiscal Carlos Brito en el marco de la causa por la desaparición del soldado Ledo.
Así, Milani podría llegar hasta el final de mandato de la Presidente, al menos en lo que concierne a esta causa (ver notas relacionadas).
Según explicó Antonio Gustavo Gómez, fiscal general en la Cámara Federal de Tucumán, la indagatoria se posterga por las maniobras de los abogados del general: “Es una estrategia más de la defensa para prolongar el juicio al General Milani por la desaparición del soldado Ledo. Este viernes (9/01) se hará la audiencia entre la defensa, el fiscal Carlos Brito, y el juez federal para decidir y ofrecer todas las pruebas para determinar si el juez aparta al fiscal Brito o no. Esto trae complejidades, porque lo aparte o no, el expediente vendrá por apelación a la Cámara federal donde soy el fiscal titular, y sea lo que resuelva la Cámara Federal, podrá ir a Casación Penal de la Nación”.