Por otro lado, no ocultó su amargura por la manera en que Independiente se despidió de la lucha por el campeonato. Aquel error que el guardavalla tuvo en la 'Bombonera' terminó con las pocas aspiraciones que tenía el Rojo en la pelea por el torneo y confesó que “uno sabe lo que hizo bien y lo que hizo mal. Queda el sabor amargo de que justo en el partido con Boca pasó lo que pasó. Hay que seguir por este camino, hemos llegado hasta donde llegamos por algo”.
La duda está en Cristian Tula, otro de los 'grandes', que se lesionó al final del último torneo y no se sabe si regresa en el verano aunque tiene contrato hasta mediados de 2015. Desde la dirigencia pensarían en rescindirle el vínculo que finaliza en junio e ir en búsqueda de otro central de trayectoria.
Con la cuestión futbolística como excusa para justiciar la salida de uno de los últimos referentes de la institución de Avellaneda, la dirigencia se desprendía de un jugador caro, como Montenegro, pero la figura del plantel y uno de los de mejor rendimiento el semestre pasado, solo fue opacado por el sobresaliente nivel de Mancuello.
Por último, y más allá de las críticas que vertió hacia la conducción actual, reconoció ciertos avances que lo tranquilizan para continuar en el club. “Quiero quedarme en el club, se están acomodando varias cosas y puede llegar algún triunfo importante si seguimos de esta manera”, explicó.