Idelmar Seillant, titular denunciante, sostuvo el 12/12 que "está prohibido reintegrar el 100 por ciento a un sanatorio como el Otamendi que no trabaja con IOMA y menos una prótesis importada". Sin embargo, desde el organismo explicaron que "fue algo totalmente legal".
De acuerdo con la denuncia que reproduce hoy (16712) el diario Clarín, meses después de la operación a Ofelia se le reconoció los gastos sanatoriales “a pesar de que el centro de salud no está incluido entre los prestadores bajo convenio con IOMA”. También se advierte en la denuncia que “una afiliada/o mayor de 75 años no puede solicitar el reintegro de una prótesis importada ”, salvo una excepcionalidad. En este caso, a través de la resolución 75264/14 en concepto de prótesis implantada, tuvo aprobación -por acta 38 del 22 de setiembre- de un monto por 46.972,71 pesos.
Habitualmente, la prótesis reconocida (Bipolar Tipo Gilberty), con el código del nomenclador CN2, tiene un valor de 3.700 pesos. Allí surgiría el supuesto acto de discriminación entre afiliados comunes y “afiliados vip”.
“Se trata de un tratamiento privilegiado, ilegal, y de absoluta desconsideración hacia el resto de los jubilados ”, dijo Seillant, secretario general del gremio.
Para un paciente que tramita el mismo expediente, sin esa excepcionalidad, el reintegro, de acuerdo con los auditores del IOMA, sería de 38.817 pesos.