Heather Cho es investigada por posibles violaciones a la seguridad aeroportuaria después de que ordenara que la aeronave, que estaba a punto de despegar, regresara a la puerta de embarque.
El piloto obedeció (al fin de cuentas, se trataba de la hija del jefe), y regresó el avión a la rampa del Aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York para que Park Chang-jin descendiera. El vuelo arribó a Seúl con 11 minutos de retraso.
Chang-jin dijo a KBS que al regresar a Corea del Sur varios funcionarios de la aerolínea lo visitaron diariamente para pedirle que cambiara su versión de los hechos.
Cuando el escándalo fue imparable, el presidente de la surcoreana Korean Air, Cho Yang-ho, se disculpó por el incidente: "Me disculpo como padre y máximo responsable de Korean Air", aseguró él, de 65 años, quien anunció que su hija perderá todos sus cargos en la aerolínea y en otras empresas familiares.
Cho Hyun-ah, más conocida como Heather, es la primogénita y al momento del incidente era la vicepresidenta de la compañía, pero presentó su dimisión por las fuertes críticas recibidas, luego de ordenar la expulsión del tripulante, capricho por el cual el avión, con 250 pasajeros a bordo, tuvo que suspender el despegue y regresar a la puerta de embarque.
Además, ella era la encargada del servicio en los vuelos y los hoteles, en su rol de CEO de 3 filiales de la compañía, Kal Hotel Network, Wangsan Leisure Developmente y Hanjin Travel Service.
La noticia provocó una enorme polémica en Corea del Sur, donde medios e internautas calificaron la actitud de la vicepresidenta como "abusiva" y "arrogante", lo que llevó al Gobierno a abrir una investigación sobre el asunto.
El dueño y presidente de la compañía explicó que la decisión de desplazar a su hija de cualquier responsabilidad en las empresas familiares se implementará, más allá de cual sea el resultado de la investigación puesta en marcha por el Ministerio de Transporte y la fiscalía surcoreana.
El incidente monopolizó los titulares de la prensa surcoreana porque el caso se percibe como un ejemplo del comportamiento autoritario de la élite que gobierna Corea del Sur.
Hubo un episodio similar en 2013, cuando un pasajero en 1ra. clase azotó a una azafata con una revista enrollada porque consideró que su arroz estaba aún crudo.
Hay un creciente rechazo a "la relación feudal entre empleador y empleado" en el país, se afirma en la prensa.
Un profesor de una escuela de negocios de Seúl le dijo a la británica BBC que el incidente de Cho es "el triste efecto secundario de la sucesión del liderazgo dinástico".
Los conglomerados familiares, llamados chaebol, dominan la economía surcoreana.
Y varios líderes de estos chaebol han sido acusados de actuar con impunidad y de dirigir sus empresas de una manera poco transparente.
Fundada en 1962 y con una flota de unos 160 aviones, Korean Air Lines (KAL) reemplazó a la antigua aerolínea de bandera del país, Korean National Airlines.
En 1969 fue adquirida por el grupo de transporte Hajin y así pasó a manos de capital privado. Hajin es uno de los conglomerados familiares o 'chaebol' con elevado poder político y económico en Corea del Sur.
KAL es miembro fundador de la alianza SkyTeam.