Meirelles había concretado la exitosa fusión del Boston con el Fleet, colocando al grupo entre los lídeeres de las finanzas estadounidenses. Además él era miembro del consejo asesor de la Escuela de Economía de Harvard y también del MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets).
Habrá que recordar que Alcides Amaral, quien había sido titular de Citibank en Brasil, objetó a Meirelles porque tenía un pasado "de ejecutivo" más que de "elaborador de políticas macroeconómicas". O sea que Meirelles era un banquero nato, no un economista.
Para Delfim Netto, ex ministro de Economía y por entonces diputado federal brasileño, "Meirelles vivió toda su vida en el sector bancario y es bien conocido en los mercados internacionales. Desde luego que no se dedica a operar mesas de cambio, pero a nadie se le ocurre que pueda entregarse la presidencia del Banco Central a un operador".
En aquel 2002, la designación de Meirelles tuvo un efecto formidable en los mercados financieros para que no añorasen a Armínio Fraga, el titular saliente del Banco Central —ex ejecutivo de George Soros—.
Meirelles mantenía una buena relación con Lula da Silva, José Dirceu y Aloizio Mercadante.
Sin embargo, más adelante en la gestión Lula, Meirelles fue muy cuestionado por el propio PT a causa de las tasas de interés muy elevadas que mantenía para bajar la tasa de inflación. Pero Lula siempre respaldó a Meirelles, aún cuando Brasil tuvo las tasas de interés reales más altas del mundo.
¿Acaso ha perdido la memoria el PT?
Ahora, ¿por qué Meirelles decidió apartarse del Banco Central? (no es cierto que lo desplazaron. Él ya había manifestado su decisión de irse).
Porque Meirelles no quería seguir como presidente del Banco Central de Brasil, a menos que la por entonces presidenta electa Dilma Rousseff garantizara la autonomía de la institución, publicó el diario O Estado de S. Paulo en 2009.
Meirelles se negaba, también, a aceptar una extensión temporal de su mandato hasta el 1er. trimestre del 2011, según el diario.
En Brasil, el Banco Central está bajo la órbita del Ministerio de Hacienda.
Luiz Inácio Lula da Silva llegó a concederle al Banco Central rango ministerial, en un intento por reforzar su autonomía de facto, pero no le concedió autonomía por ley.
Dilma se mantiene firme en negarle la autonomía al Banco Central.
"Cada sector en este país merece ser escuchado y tener sus intereses considerados como legítimos, cualquier sector, inclusive los bancos. Ahora, entre eso y creer que los bancos pueden ser aquellos que garanticen la política monetaria, fiscal y cambiaria, hay una diferencia", dijo la jefa de Estado en declaraciones en el Palacio da Alvorada.
Cada vez más cercana a la política económica que pondera Cristina Fernández de Kirchner, Dilma criticó a Marina Silva porque La candidata a la presidencia por el opositor Partido Socialista Brasileño (PSB), Marina Silva, porque ella propicia otorgar al Banco Central independencia por ley.
Dilma cree que el Banco Central debe ser una herramienta a la que recurrirá el Ministerio de Hacienda cada vez que lo necesite.
Dilma podría ser kirchnerista.