Según los fondos buitre, los mayores indicios de que el Gobierno de Cristina Fernández podría estar preparando un default están en los argumentos reiterados de Kicillof: que los fallos de la Justicia norteamericana son absurdos porque dejaron a la Argentina al borde del default; que el país no puede pagarles a los holdouts de los juicios US$1.500 millones porque eso podría disparar las demandas de otros holdouts y vaciaría las reervas; y que “de algún modo la comunidad internacional debe contrarrestar o voltear” la decisión de la Justicia de Estados Unidos.
En la nota, los fondos buitre califican esos argumentos como “absurdos”, “alejados de la realidad” y “falsos”. Apuntan que la Argentina negoció en los casos de Repsol y el Club de París, y acusan: “Nadie está forzando a la Argentina al default. Al elegir no negociar con sus acreedores, la Argentina está eligiendo el default”.
Kicillof llegó esta mañana a Nueva York para ponerse al frente de la delegación argentina que hoy se reunirá con Daniel Pollack, el abogado al que el juez Thomas Griesa designó como mediador entre la Argentina y los fondos buitre.
El ministro ya avisó que si bien se reunirá con Pollack no planea ver a los representantes de los holdouts.
Ante el mediador, al que verá a partir de las 15:30 de la Argentina (las 14:30 en Nueva York), insistirá en pedir una medida cautelar (“stay”) que permita pagar los vencimientos del canje y dilate las negociaciones con los fondos buitre hasta enero: entonces habrá caído la cláusula RUFO de la deuda reestructurada, que impide mejorar la oferta a otros acreedores.
“Argentina no iría a Nueva York con una propuesta, sino a buscar más tiempo”, analizó esta mañana el abogado especializado Eugenio Bruno (ver nota relacionada).
Junto con Kicillof, integran la delegación oficial que verá a Pollack los secretarios de Finanzas y Legales de Economía, Pablo López y Federico Thea, y el subprocurador del Tesoro, Javier Pargament.
Recordemos que Griesa determinó que la Argentina no podría efectuar nuevos pagos a los acreedores que participan de la reestructuración de su deuda (el 93% del total) hasta que no pague también a fondos especulativos que buscaron resarcimiento en los tribunales (el 7% restante). La Suprema Corte de Estados Unidos ratificó ese fallo al rechazar la revisión del caso el pasado 16 de junio.
La Argentina efectuó pagos de su deuda reestructurada el 30 de junio pero el Agente Fiduciario (el Bank of New York Mellon) no repasó los pagos para no violar la determinación del juez Griesa.
Esta mañana el Gobierno publicó “avisos” en el Boletín Oficial y los diarios de circulación nacional en los que insistió en que ya depositó el dinero para cancelar los recientes vencimientos de los bonos del canje y culpó al juez Griesa pero sobretodo al Banco de Nueva York por no transferir esos fondos a los tenedores de bonos de legislación extranjera.