La caída abrupta en la demanda internacional -en particular de Brasil- y en las ventas locales conspiraron para un panorama sombrío en la industria preferida por Cristina Fernández. Para peor, el jefe del SMATA, Ricardo Pignanelli, y los empresarios del rubro coincidieron en advertir que en junio la situación será más complicada.
En la planta de Rosario de esa automotriz trabajan 3.000 operarios. Según el diario el diario 'Ambito Financiero', los directivos se reunirán la semana que viene con el sindicato para acordar un esquema de suspensiones. De ambas partes explicaron que con ese mecanismo se intentará evitar la acumulación de stock de autos que hoy no tienen salida, y sobre todo sortear eventuales despidos. Los trabajadores bajo licencia suelen cobrar hasta el 75% de sus salarios en bruto.
En la crisis de 2008 la automotriz estadounidense fue una de las más golpeadas. Los intentos por desprenderse de buena parte de su personal fueron evitados por las protestas sindicales, por un lado, y la oportuna asistencia financiera del Gobierno, que desembolsó subsidios durante varios meses hasta que la empresa pudo volver a equilibrar sus cuentas.
La crisis actual afectó hasta ahora a todas las terminales por los bajones de ventas en la Argentina y, sobre todo, en el extranjero. Y en el caso de GM encuentra a la compañía en plena mutación de su producción: mientras en la actualidad fabrica dos vehículos pequeños y del segmento económico como el Agile y el Classic, para fines de 2015 prevé haber reconvertido la planta de Rosario para la plataforma de su nuevo proyecto: el Fénix, un vehículo que se ubicará en las gamas superiores del rubro.
Con el nuevo modelo, la compañía espera generar un mayor valor exportable que el alcanzado hasta ahora con sus modelos económicos. De producir 34 vehículos por hora durante el primer semestre de 2013, en la segunda parte del año GM pasó a fabricar 29 automóviles. La filial rosarina de SMATA, a cargo de Marcelo Barros, cuenta con la protección de Pignanelli, a diferencia de la seccional de Córdoba, que encabeza Omar Dragún y que trabaja a espaldas de la conducción nacional del gremio.
De hecho en la provincia mediterránea está concentrada buena parte de las suspensiones efectivizadas hasta ahora. Son los casos de las fábricas de Fiat (este mes trabajará tres de los cinco días de la semana, lo que afectará a 2.200 operarios), de la fábrica de camiones Iveco, que producirá apenas la mitad del mes, y de Renault, que planea paralizar sus actividades de uno a dos días por semana durante mayo.
En la provincia de Buenos Aires los problemas están concentrados en Volskswagen, que programó suspender actividades todos los viernes de este mes en la planta de General Pacheco y abrió un retiro voluntario para 700 empleados -no afiliados al SMATA-, y en Peugeot-Citroën, que frenó uno de sus dos turnos de producción.