La Universidad de las Madres de Plaza de Mayo está cuestionada por el caso de corrupción que rodea al programa de viviendas sociales de la Fundación Sueños Compartidos, presidida por Hebe de Bonafini e integrada por los hermanos Schoklender.
El Gobierno parece intentar seguir los pasos de la ex Ciccone: estatizar una empresa que está bajo la lupa de la Justicia. Si se estatiza, el Estado debería hacerse cargo de una deuda; la entidad debe $200 millones de pesos.
Más allá de la deuda, la universidad afronta otras dificultades económicas. Por el retraso en los pagos se produjo un éxodo de docentes. Y a la par cayó la matrícula de alumnos. Ya en 2013 sólo tres carreras permanecían abiertas: Trabajo Social, Historia y Derecho.