Para que este gadget se convierta en realidad, es necesario que su campaña en Kickstarter junte US$400.000. Hasta el momento lleva más de US$280.000 y todavía quedan 27 días en el calendario, por lo que es muy probable que alcancen la meta. A partir de US$180 se puede comprar una de estas impresoras y si todo sale bien, podrán recibirla a partir de enero de 2015.
Tal vez este invento impulse el nacimiento del street office o el coffee office como alternativas a trabajar fuera de la oficina y fuera de casa.
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Volviendo al proyecto del programa de la NSF "Expediciones en Informática”, será dirigido por la profesora del MIT, Daniela Rus, la investigadora principal en Ciencias de la Computación y del Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT (CSAIL), (Computer Science and Artificial Intelligence Lab).
La conexión USB para la carga de la batería también se encuentra en la parte inferior del dispositivo. La inyección de tinta tiene una duración de más de 1.000 páginas impresas y la batería tiene una duración de más de una hora por carga completa. La primera versión se imprimirá en escala de grises.
Deberemos estar atentos, a ver si consiguen la financiación. Deberá recordarse que Kickstarter es una buena alternativa para llevar a cabo productos tecnológicos que incluso pueden superar en prestaciones a los producidos por grandes empresas. Kickstarter ya venció a Sony con un mejor reloj de muñeca.
Hasta ahora, los investigadores han construido los prototipos de dos máquinas que pueden ser diseñadas, impresas y programadas con la ayuda de una impresora 3D. Se trata de un robot con forma de insecto que podría explorar áreas contaminadas o inaccesibles, y un dispositivo de agarre para personas con movilidad reducida. Y por lo que podemos ver en el siguiente video, ya existen avances importantes en un dispositivo que emula el movimiento de un pez. Todos estos esfuerzos iniciales están orientados a ayudar, acelerar y simplificar el trabajo de los desarrolladores de la industria e investigadores universitarios que trabajarán en las plataformas de nuevos diseños.
El proyecto está dirigido a obtener un diseño más rápido y más barato de fabricación, mediante el empleo de una tecnología de escritorio que permita a una persona promedio el diseño, la personalización y la impresión de un robot “especializado” en unas pocas horas.
El objetivo del equipo de investigación es automatizar el proceso de producción de objetos 3D funcionales en pocos pasos pre-organizados. Como parte de estos objetivos principales, encontramos la idea de dejar que la gente común tenga acceso al diseño y construcción de robots, completamente funcionales, a partir de materiales cotidianos como hojas de papel.
"Nuestra visión es desarrollar un proceso que permita abarcar todas las etapas necesarias de construcción. Esto es, un compilador para la construcción de máquinas físicas que se generen a partir de un alto nivel de especificación de una función determinada, y que termine en la creación y entrega de una máquina programable para esa función, mediante procesos simples de impresión 3D", dijo Daniela Rus en un comunicado de prensa. "Creemos que la investigación tiene el potencial para transformar la producción y para permitir el acceso a los robots, a toda clase de personas."