Sanz afirmó “No estamos dispuestos a convalidarlo por muchas razones, pero fundamentalmente por respeto a nosotros mismos -dijo-. La Unión Cívica Radical es un partido político con mayúsculas que, por más que haya pasado en los últimos tiempos por distintos avatares, defiende el valor de la política, el valor de la lealtad, el valor de la política desde la ideología y no desde la conveniencia, y no estamos dispuestos a apoyar a una persona que se pasó de las filas del radicalismo y que obviamente a nosotros eso nos produce una huella que no superamos fácilmente”.
No solamente el repudio a la figura de Zamora sino que para Sanz esta medida avalada por la Presidenta es “un agravio” a la Unión Cívica Radical y consideró que “también es un agravio a los propios senadores oficialistas”.
Y dijo con respecto al rechazo que esto genera en los legisladores k que la molestia “no aparece en la superficie, pero estoy seguro que lo deben estar sintiendo, porque hay muchos senadores del kirchnerismo que han defendido a este Gobierno desde la lealtad, pero tengo la impresión de que muy poca gracia les debe estar ocasionando por estas horas que el máximo referente sea alguien que no proviene del propio kirchnerismo”.