Boeing ofrece la posibilidad de que el terminal incluya un puerto de expansión modular para integrarle sensores adicionales, tales como un punto de conectividad por satélite o una batería más potente.
Además, vendrá de serie con un puerto USB y espacio para una tarjeta de memoria SD. La compañía lleva desarrollando este teléfono 36 meses, según Rebecca Yeamans, portavoz de la compañía. "Vimos una necesidad de nuestros clientes en un nicho de mercado concreto".
"A través de las características de seguridad implementadas en el hardware, las configuraciones adaptables del software y la adaptabilidad modular, Boeing Black da a sus clientes una solución profuctiva más flexible y segura", agregó ella.