Kirchner confirmó al periodista Victor Hugo Morales que el monto se destinó a la compra del hotel Alto Calafate, el mismo al que el empresario ligado a los Kirchner Lázaro Báez le alquiló habitaciones por un valor de $10,1 millones, una operación que despierta más de una sospecha.
Kirchner, quien falleció en octubre de 2010, negó que la compra de las divisas haya buscado un rédito cambiario. "No existió obviamente posibilidad de beneficio cambiario toda vez que el pago realizado fue en la misma moneda por la cual se efectuaron dichas adquisiciones de divisas", manifestó el expresidente.
Por su parte, el ministro de Economía dijo este viernes que la flexibilización del cepo cambiario busca "generar más equidad" y "dar certidumbre y certeza sobre cómo vienen las variables principales, a pesar de que se vio que hay intereses muy fuertes atentando contra el proyecto económico".
En declaraciones a radio Continental, el ministro de Economía acusó a esos "intereses" de querer "un dólar falso" a $13. "Ayer mismo tuvimos ese ataque especulativo muy fuerte", dijo en referencia a la suba de 88 centavos que registró en el mercado oficial del jueves la divisa estadounidense. También acusó a los analistas que "dicen que (el Gobierno) va a seguir devaluando": "Son grandes mentirosos (...) Se empezó a armar un clima apocalíptico".
"Sucedió que el mercado estaba con el ánimo de generar una muy fuerte devaluación y eso no lo vamos a permitir. Querían tener un dólar a 13 pesos", enfatizó el funcionario. Y precisó que "ayer teníamos un día normal, pero alrededor de las 12.20, hubo un pedido de compra de 3,5 millones de dólares a 8,40, por parte de la empresa Shell, que en realidad podía comprar a 7,20 pesos".