Cuba llega a la cita un año después de que las naciones de la Celac le confiaran su presidencia, lo que se valoró como un hito histórico y la confirmación de la reinserción regional de La Habana.
También ha evidenciado un giro más pragmático en la política exterior del país, donde el mandato de Raúl Castro se ha distinguido en ese capítulo por el interés en afianzar las relaciones con los países latinoamericanos, incluso con gobiernos ideológicamente distantes.
Prueba de ello es el papel de la isla como sede permanente de los diálogos de paz entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC en busca del fin del conflicto armado más longevo del continente.
Quien con toda probabilidad acaparará muchos flashes en la cumbre de La Habana será el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, que asistirá al evento invitado por Cuba.
Será la primera vez en más de medio siglo que un secretario de la OEA visita el país, que fue suspendido como miembro del sistema interamericano en enero de 1962 por los vínculos de la revolución castrista con la Unión Soviética.
La OEA ya levantó esa suspensión en 2009 y abrió la puerta a que Cuba solicitara su reingreso, pero La Habana no lo ha hecho: habrá que ver si la visita de Insulza tiene algún efecto de deshielo en las relaciones entre ambas partes.
Una de las preguntas inevitables es cómo el régimen cubano va a presentar a Insulza y en base a qué protocolo se va a relacionar con él.
La invitación del castrismo a Insulza es una seria contradicción, pero reafirma el intento de la dictadura de los Castro Ruz de ordenar sus relaciones internacionales.
Luego, que ocurrirá con Insulza y los dirigentes de la oposición cubana, en especial los familiares de presos políticos, quienes exigen ser recibidos por el demócrata cristiano chileno.
Eduardo Cardet, miembro del Consejo Coordinador del Movimiento Cristiano Liberación (MCL, movimiento fundado por Oswaldo Payá), señaló: “Si Insulza viene a reunirse con el Gobierno, por supuesto que viene a darle un espaldarazo al gobierno. Si Insulza viene a reunirse con la sociedad civil y realmente con el pueblo de Cuba, sí sería un apoyo; pero no con una sola parte”.
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En declaraciones a ACI Prensa, Cardet señaló que “el Gobierno de Cuba tiene el poder pero no es legítimo, pues no representa al pueblo de Cuba. Si todas estas personalidades que representan a este organismo y a los gobiernos solo vienen a reunirse con los representantes de la dictadura, en nada están ayudando al pueblo de Cuba, están respaldando, están fortaleciendo, están legitimando la dictadura”.
Cardet lucía enojado con los países de la CELAC: “Ellos han premiado a la dictadura con una cumbre totalmente inmerecida porque en Cuba no existe el más mínimo atisbo de democracia. Entonces la CELAC tiene un doble rasero. Quiere elecciones para ellos, quiere democracia para ellos, pero para el pueblo de Cuba lo único que propone es falta de derechos. Lo único que propone es una casta como los Castro que se aferra al poder de manera enfermiza y que no quiere el más mínimo cambio democrático”, expresó Cardet.
A su vez, Damas de Blanco, grupo de oposición femenino en Cuba, buscará una entrevista con Insulza, durante la Cumbre de la Celac en La Habana, dijo su líder, Berta Soler.
La oficina de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington informó que Insulza “respondió afirmativamente” a la invitación a la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
En la Cumbre Iberoamericana de 1999 en La Habana, jefes de Estado y Gobierno, cancilleres y altos funcionarios de España, Portugal, México, Uruguay, Nicaragua y Costa Rica, sostuvieron encuentros con opositores en La Habana.
El activista Elizardo Sánchez, quien encabeza la opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, opinó que la agenda de los estadistas visitantes es “muy limitada”, y su organización no tiene previsto ningún encuentro.
“Otras veces hemos hablado con dignatarios (que vienen a La Habana), pero ha sido iniciativa de ellos”, dijo Sánchez uno de los más activos en la cumbre de 1999.
Opinó que “hay cierto nerviosismo de parte del Gobierno y hay presencia policial sobre las casas de los opositores activos” para evitar demostraciones durante la reunión.
Por su parte, el ex prisionero político José Daniel Ferrer, quien dirige en Santiago de Cuba, 900 km al sudeste de La Habana, la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), dijo a la AFP: “Participaré el el día martes 28 en el II Foro Democrático en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos”, que sesionará en La Habana, auspiciado por la fundación argentina Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal).
Recordó que el primer foro se desarrolló en Santiago de Chile, en enero de 2013, previo a la Cumbre de Celac-Unión Europea.
Si bien aún falta precisar la sede de la reunión, participarán opositores como Guillermo Fariñas, la bloguera Yoani Sánchez, la Dama de Blanco Berta Soler, así como los disidentes Manuel Cuesta Morúa, Librado Sánchez, Reynaldo Escobar y Félix Navarro, entre otros.