Los servicios de inteligencia estadounidense consideran a la milicia islamista Al-Shabab, vinculada a Al Qaeda, como responsable de numerosos atentados en el país.
Asimismo, Al-Shabab podría estar detrás del atentado en un centro comercial de Nairobi (Kenia) del pasado año, en el que murieron más de medio centenar de personas.
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Harakat al-Shabaab al-Mujahideen o Movimiento de Jóvenes Muyahidines (también conocido como Al-Shabab o Los Jóvenes»), es un movimiento de resistencia islámica de Somalia, que se desarrolló a raíz de la derrota de la Unión de Cortes Islámicas (UCI) a manos del Gobierno Federal de Transición (GFT) y de su patrocinador, las Fuerzas Armadas de Etiopía tras la invasión de Somalia en 2007.
En los últimos años, USA ha llevado a cabo algunas operaciones en Somalia, pero dirigidas desde la cercana base estadounidense de Djibouti, en el Cuerno de África.
Desde 2007, Washington ha dedicado notables recursos a equipar y entrenar a una fuerza de la Unión Africana, la mayor parte compuesta por soldados de Uganda y Burundi, para garantizar el orden y fortalecer el nuevo gobierno local.
El pasado año, el gobierno estadounidense reconoció oficialmente al nuevo gobierno federal de Somalia, y estableció así de nuevo relaciones diplomáticas, en suspenso desde 1991.
En este sentido, el Departamento de Estado ha anunciado su intención de reabrir la embajada en Mogadiscio, aunque aún no ha dado una fecha para ello.
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Ataque de Kenia
Al menos 30 militantes de la milicia islamista de Al Shabab han fallecido en las últimas horas en Somalia en una incursión del Ejército keniano con el objetivo de descabezar a la cúpula operativa del grupo armado. El ataque tuvo lugar en la localidad de Garbarahey, en el cruce de caminos con la frontera de Kenia y Etiopía, durante una reunión de altos cargos de la milicia.
“Entre los participantes del encuentro se encontraba Ahmed Godane (líder de Al Shabab), pero cuando llegamos ya estaba fuera”, reconoció al diario ABC madrileño, en conversación telefónica, el coronel Cyrus Oguna, portavoz de las fuerzas armadas de Kenya. De igual modo, el representante miliar Emmanuel Chirchir aseguró que Godane “se había perdido la visita por 30 minutos”.
En octubre de 2011, tropas del Ejército de Kenia se adentraron en Somalia para castigar a los secuestros de extranjeros en la frontera.
En respuesta, Sheikh Ali Rage, portavoz y N°2 de la milicia Al Shabab, advirtió que Kenia debería “afrontar las consecuencias” por haber “comenzado la guerra” con el despliegue de sus tropas en territorio somalí.
Desde entonces, las operaciones a ambos lados de la frontera se suceden.
A comienzos de octubre de 2013, miembros del Seal Team Six, la misma unidad que acabó con la vida de Osama Bin Laden en 2011, ejecutaron una operación en la ciudad sureña de Barawe para atrapar o liquidar a Abdikadar Mohamed Abdikadar, alias “Ikrima”, un ciudadano de origen keniano también ligado a los atentados de 1998 y quien ya había sobrevivido a un ataque con dron (avión no tripulado) 2 años antes.
Sin embargo, tras 15-20 minutos de tiroteos el operativo tuvo que ser “abortado”. Precisamente, que la misión fuera de arresto/secuestro del objetivo demuestra las peculiaridades del “trabajo” (la propia Al Shabab asegura que entre los asaltantes se encontraban fuerzas especiales de Turquía y Reino Unido).
Había antecedentes. En septiembre de 2009, Saleh Ali Saleh Nabhan -acusado de ser el responsable del atentado simultáneo, cometido en 2002, contra un hotel y un avión israelí que despegaba del aeropuerto de Mombasa- falleció en un bombardeo en la misma ciudad de Barawe. Un ataque en el que participaron al menos 6 helicópteros de la fuerza aérea estadounidense.
No obstante, en este caso, el objetivo era más valioso vivo que muerto, por lo que su ligación se presenta más concreta a su papel pasado con Al Qaeda, que presente en Al Shabab.
En este sentido, fuentes de inteligencia estadounidenses niegan relación alguna entre esta misión y la reciente crisis de los rehenes del centro comercial Westgate de la capital de Kenia, Nairobi, que dejó en septiembre 72 muertos (5 de ellos, terroristas) y cuya autoría fue asumida por la milicia somalí.
Hollywood
Volviendo a “Black Hawk Down”, cuando comienza la misión todo parece ir bien; un grupo de helicópteros UH-60 Black Hawk y OH-6 Little Bird con miembros de los Delta Force y Army Rangers a bordo se dirigen a Mogadiscio, en un aparente estado de calma. Un espía infiltrado sobre el terreno señala donde se reúnen los personajes a capturar. Cuando las fuerzas están en vuelo son detectadas por niños en las azoteas que por celular transmiten la información a los rebeldes; estos se arman con RPG y ametralladoras y el avispero que se arma está a punto de estallar sobre los estadounidenses.
La guerra urbana es un escenario complejo donde los helicópteros son gravemente vulnerables al fuego desde edificios, especialmente a las granadas autopropulsadas (RPG); el exceso de confianza hará su parte en los pilotos estadounidenses.
Cuando uno de los helicopteros termina de desembarcar a los soldados a tierra,un miliciano somalí dispara un RPG-7 para derribarlo. El piloto hábil y ágilmente lo esquiva aunque con el costo de que el último soldado en bajar, Todd Blackburn cae desde el helicóptero en vuelo.
A partir de ahí, empiezan los problemas de verdad. Uno de los rebeldes logra impactar al Black Hawk y lo derriba. Luego de que un helicóptero de los Delta Force rescate al único superviviente del incidente acude otro Black Hawk para desembarcar médicos y soldados de apoyo para ayudar a posibles sobrevivientes dentro del helicóptero.
Que no se repita.