El interferón pegilado llegó con el siglo 21: reduce a 1 vez a la semana los pinchazos, pero no mejora la efectividad. Las contraindicaciones son diversas y provoca depresión y cansancio y síntomas gripales.
La ciencia descubrió que cada genotipo del virus respondía de forma distinta a los tratamientos.
Pero en 2011, 2 nuevas moléculas -telaprevir y voceprevir, inhibidores de la proteasa- provocaron una revolución terapéutica porque prácticamente duplicaron las tasas de curación, a un coste de aumento de los efectos secundarios, en especial la anemia.
Hay más de 50 medicamentos en estudio, y 1 de ellos acaba de recibir la aprobación de la FDA (Food and Drug Administration) estaounidense: el sofosbuvir, un inhibidor de la NS5A, útil para todos los genotipos.
Este tratamiento "tendrá un gran impacto sobre la salud pública por el significativo aumento de personas que se curarán de hepatitis C", explicó en un comunicado Ira Jacobson, jefe del departamento de gastroenterología y hepatología del Weill Cornell Medical College, en Nueva York, y principal investigador de los ensayos que han probado esta terapia.
Otra de las ventajas de este medicamento es que sólo se habrá de administrar 3 meses en la mayoría de los casos, aunque el interferón y la ribavirina deberán seguir acompañando el tratamiento... por ahora.
Este especialista reconoce que los inhibidores de la proteasa ya elevaron y mucho el precio del tratamiento de la hepatitis C. "Los nuevos lo harán aún más, pero se ha demostrado que es eficiente la relación coste/beneficio", explica.
Además de este nuevo fármaco, entrarán pronto en la cartera de opciones terapéuticas para la hepatitis C un nuevo inhibidor de la proteasa de 2da. generación: simeprevir.
Y lo que vendrá...