La explicación que dieron las agencias fue que el retiro obligatorio de la foto se debió a una “decisión editorial” y no estuvo motivada por ninguna petición de las autoridades francesas.
Desde diversos círculos alertaron acerca de la actitud de las agencias y recalcaron que es muy poco frecuente que se obligue a retirar una imagen por una razón como la que se alega en este caso. Habitualmente, la orden 'Mandatory kill' está "relacionada con errores de identificación o dificultades con la propiedad intelectual de las imágenes suministradas".
Sin embargo,las prohibiciones de las agencias no tuvieron otro resultado que atraer más atención a la foto poco afortunada de Hollande. La ridícula imagen ya se ha difundido por las redes sociales y ha provocado una ola de burlas dirigidas al presidente francés.