“El ministro británico y el ministro Patiño han acordado mantener los canales de comunicación abiertos, pero no ha habido avances” significativos para permitir la salida del activista, señala el Ministerio británico en su nota.
Durante su reunión de 45 minutos, Hague y Patiño acordaron, a propuesta de Ecuador, establecer ese grupo de trabajo para intentar hallar una vía diplomática, “si bien no hubo progresos sustanciales”, incidió el Foreign Office.
“El ministro británico dejó claro que cualquier solución debe respetar la legislación británica”, agrega el comunicado.
En una rueda de prensa individual al término de la cita, Patiño reafirmó el compromiso de su Gobierno con “la seguridad, integridad personal y libertad de expresión de Assange” y dijo que el informático, a quien visitó el domingo, está dispuesto a quedarse otros 5 años en la embajada ecuatoriana si es necesario.
Assange se refugió en la misión de Ecuador en Londres el 19 de junio del año pasado tras haber perdido todos sus recursos legales en el Reino Unido para evitar su extradición a Suecia, donde se le reclama para interrogarle por presuntos delitos de agresión sexual supuestamente cometidos en 2010.
El fundador del portal de revelación de secretos de Gobiernos y empresas WikiLeaks cree que si es entregado a Suecia, de ahí será extraditado a USA, donde se le reclama por haber difundido secretos de Estado y podría ser condenado a presidio perpetuo.
En noviembre de 2010, WikiLeaks, en colaboración con varios periódicos, difundió miles de cables diplomáticos estadounidenses que expusieron las maquinaciones políticas de Gobiernos de todo el mundo, especialmente de USA.
Tras haber recibido asilo del Gobierno de Ecuador, Assange no ha podido salir de la embajada en Londres debido a que el Reino Unido no le facilita un salvoconducto diplomático.
La valija
En el contexto de atasco diplomático, se ha hablado de que el australiano podría salir de Reino Unido a través de un método poco usual: dentro de una "valija diplomática".
Sin embargo, existen normas estrictas relacionadas a estas, que están diseñadas para permitirle a los países recibir y enviar documentos en y desde la nación que los acoge. Las valijas diplomáticas pueden ser del tamaño que el país quiera o necesite. Esa correspondencia no puede ser abierta o decomisada en su tránsito.
Pero la ley establece que esas valijas son para trasladar materiales oficiales. Por eso, es difícil ver que Julian Assange sea puesto en una caja y sea despachado sin que las autoridades británicas tengan una idea de lo que hay en su interior.